La colaboración incorpora dos nuevas salsas para acompañar el pollo cajún y despliega un plan de medios con presencia en Madrid y Barcelona.
Popeyes y Heinz concretaron una alianza en el mercado español con el lanzamiento de dos nuevas salsas diseñadas para acompañar el portafolio de pollo de la cadena. La iniciativa busca capitalizar el crecimiento del hábito del “dipping” entre consumidores jóvenes y reforzar la experiencia en restaurante.
Los productos ya están disponibles en todos los locales de Popeyes en España y a través de sus canales de venta. La estrategia comercial se apoya en un plan de comunicación que combina medios digitales, publicidad exterior y activaciones con creadores de contenido.
Nuevos sabores y estrategia urbana
La colaboración introduce las variedades Spicy Chicken y Honey Mustard, ambas presentadas en formato vaso para facilitar su consumo individual o compartido. La primera ofrece un perfil cremoso con notas especiadas y un matiz picante, mientras que la segunda apuesta por un equilibrio entre dulzor y mostaza.
La campaña contempla presencia en estaciones de metro de Madrid y Barcelona, reforzando la visibilidad en entornos urbanos de alto tránsito. Además, la marca activó colaboraciones con influencers para amplificar el lanzamiento en redes sociales.
Laura Becerril, directora de marketing de Popeyes España, destacó que el pollo y las salsas forman un tándem inseparable dentro de la propuesta de la cadena. Por su parte, Julieta de Laurentiis, directora de marketing de Kraft Heinz Iberia, señaló que la alianza responde a dos tendencias claras: el crecimiento del pollo frito y el interés de la Generación Z por sabores intensos y picantes.

