Viernes 13: cómo nació la creencia de que es un día de mala suerte

El viernes 13 arrastra una reputación de mala suerte que se remonta a la Edad Media y combina historia, religión y cultura popular.

Cada vez que el calendario marca un viernes 13, resurgen las miradas de desconfianza y las decisiones postergadas. Para muchos, no es un día cualquiera: arrastra una reputación de “mala suerte” que ha atravesado siglos y culturas, instalada con fuerza en el imaginario occidental.

La raíz de esta superstición se remonta a la Edad Media, aunque combina creencias aún más antiguas. En la tradición cristiana, el viernes se asocia con la crucifixión de Jesús, mientras que el número 13 suele vincularse con la Última Cena, donde Judas, el traidor habría sido el invitado número trece.

La mitología nórdica también aporta su cuota al mito. Una cena de dioses terminó en tragedia con la llegada de Loki como decimotercer invitado, desatando el caos. La combinación del viernes y el número 13 terminó consolidándose como un símbolo de infortunio.

Uno de los episodios históricos más citados ocurrió el viernes 13 de octubre de 1307. Ese día, por orden del rey Felipe IV de Francia, cientos de Caballeros Templarios fueron arrestados y posteriormente ejecutados, acusados de herejía y otros crímenes. Con el tiempo, el hecho alimentó la leyenda negra en torno a la fecha.

Ya en el siglo XX, la superstición encontró eco en la cultura popular. En 1907, el escritor Thomas W. Lawson publicó la novela «Viernes 13», donde un corredor bursátil manipulaba el miedo colectivo para generar pánico en Wall Street. Décadas después, el cine reforzó la fama con la saga de terror «Viernes 13» y su icónico Jason Voorhees.

A lo largo de los años, varias tragedias ocurridas en viernes 13 como el accidente aéreo de los Andes en 1972 o los atentados de París en 2015 han sido recordadas como “pruebas” del mal presagio. Sin embargo, expertos coinciden en que se trata más de una construcción cultural que de una evidencia real.

Así, entre historia, religión, literatura y cine, el viernes 13 se mantiene como una fecha marcada por el temor colectivo. Más allá de los hechos, su fuerza reside en la narrativa compartida que, generación tras generación, sigue alimentando la superstición.