San Valentín en Perú: así se mueve el mercado floral por el 14 de febrero

El sector floral vive uno de sus picos comerciales del año mientras crece la demanda de arreglos personalizados y compras anticipadas online.

A pocos días del 14 de febrero, las florerías del país atraviesan una de sus temporadas más activas. San Valentín no solo despierta emociones, también impulsa el consumo, especialmente en el rubro floral, donde las rosas rojas continúan siendo las favoritas de los peruanos.

Según datos de Florelima Atelier, este clásico símbolo del amor concentra cerca del 60% de la demanda durante la campaña. En segundo lugar se posicionan los tulipanes, mientras que también ganan popularidad opciones como rosas rosadas, girasoles y arreglos mixtos en tonos pastel o tierra, reflejando una tendencia hacia propuestas más modernas y personalizadas.

Cuánto gastan los peruanos en flores por San Valentín

El presupuesto varía según el tipo de arreglo y sus características. En Lima, el ticket promedio oscila entre S/80 y S/150, aunque existe un segmento dispuesto a invertir más en detalles premium. En estos casos, el gasto puede alcanzar entre S/250 y S/500, especialmente cuando se incluyen flores especiales, empaques diferenciados o complementos adicionales.

“San Valentín representa una de las fechas más importantes para el sector. Las rosas siguen siendo protagonistas, pero vemos un crecimiento en arreglos personalizados y combinaciones menos tradicionales. El consumidor peruano hoy busca sorprender, no solo cumplir con el detalle clásico”, explica Grabiela Lobatón, CEO de Florelima Atelier.

El canal digital impulsa las ventas

El comercio online continúa ganando relevancia en esta temporada. Cada vez más clientes programan sus pedidos con anticipación para asegurar la entrega el mismo 14 de febrero, sobre todo en distritos con alta demanda donde la logística se vuelve determinante.

En línea con este crecimiento, Florelima Atelier inauguró recientemente su primera tienda física en Surquillo, tras tres años operando exclusivamente en canales digitales. Este paso estratégico combina la experiencia presencial con la venta online, permitiendo a los clientes recibir asesoría directa y ver los arreglos antes de comprarlos.

“El espacio físico nace porque nuestros clientes buscaban no solo comprar flores, sino vivir una experiencia. Queríamos ofrecer un lugar donde puedan elegir con calma y asesorarse según el mensaje que desean transmitir”, añade Lobatón.

Para esta campaña, la marca proyecta un incremento significativo en ventas respecto a un mes regular, impulsado tanto por compras anticipadas como por adquisiciones de último momento. La tendencia confirma que, pese a los cambios en los hábitos de consumo, las flores siguen siendo uno de los regalos más elegidos por los peruanos para expresar amor y amistad.