A casi dos años de su separación, Shakira y Gerard Piqué vuelven a protagonizar una disputa, esta vez por la venta de la casa que compartieron en Esplugues de Llobregat, Barcelona. Mientras que el exfutbolista busca concretar la operación rápidamente, la cantante prefiere esperar una mejor oferta, lo que ha complicado el proceso de venta.
La mansión, adquirida en 2012, fue durante años el hogar de la artista y el exjugador del FC Barcelona, además de sus hijos, Milan y Sasha. La propiedad cuenta con amplios espacios, zonas de entretenimiento y lujosos acabados, lo que la convierte en una de las viviendas más exclusivas de la zona. Sin embargo, ahora se ha convertido en un punto de conflicto, ya que Shakira la valora en 12 millones de euros, mientras que Piqué está dispuesto a venderla por una cifra considerablemente menor, lo que ha generado discrepancias en la negociación.
De acuerdo con el periodista y paparazzi Jordi Martín, Piqué necesita el dinero para construir una nueva vivienda junto a su pareja, Clara Chía. En su canal de YouTube, el comunicador afirmó que el exfutbolista está presionando a la cantante para vender la casa cuanto antes, mientras que Shakira se niega a aceptar una oferta por debajo del valor de mercado. “Shakira no quiere regalar ni un euro. Piqué lo que tiene es mucha prisa. Piqué quiere construirse una casa a las afueras de Barcelona con Clara Chía y lo que está exigiendo a Shakira es vayamos a vender ya”, aseguró Martín.

Diferencias en la negociación
El conflicto entre Shakira y Piqué por la venta de su casa en Barcelona se ha intensificado debido a las diferencias en la tasación del inmueble. Mientras la cantante considera que la propiedad tiene un valor de 12 millones de euros, el exfutbolista insiste en venderla por 7 millones, lo que ha generado desacuerdos y prolongado las negociaciones.
Además, según el paparazzi Jordi Martín, la urgencia de Piqué por cerrar la venta estaría relacionada con su necesidad de liquidez, ya que algunos de sus negocios no estarían obteniendo los resultados esperados. Por su parte, Shakira se mantiene firme en su postura y prefiere esperar una mejor oferta antes de aceptar una cantidad que considera insuficiente.

Un nuevo episodio en su conflicto tras la separación
Desde su ruptura en 2022, Shakira y Piqué han protagonizado múltiples disputas, desde la custodia de sus hijos hasta la división de sus bienes. Ahora, el desacuerdo por la venta de su antigua residencia en Barcelona se suma a la lista de conflictos pendientes, evidenciando que, a pesar del tiempo, las tensiones entre ambos no han desaparecido.
Por el momento, ninguno de los dos ha hecho un pronunciamiento oficial sobre el tema. Mientras Shakira sigue enfocada en su gira y su vida en Miami, Piqué continúa con sus proyectos empresariales en España. Sin embargo, este nuevo enfrentamiento deja en claro que su relación sigue siendo complicada y que alcanzar un acuerdo está lejos de ser una realidad.

