Sony compra por 3.400 millones los derechos musicales de 45.000 canciones de Shakira, Beyoncé o Lady Gaga

La multinacional japonesa se alía con el fondo soberano de Singapur para adquirir el catálogo de Recognition, asegurándose los ingresos por streaming y publicidad de los mayores éxitos del pop mundial.

La industria de la música ha vivido uno de sus días más trascendentales. Sony Music Publishing ha confirmado la adquisición de una cartera de derechos musicales gigantesca, compuesta por más de 45.000 canciones, tras alcanzar un acuerdo con el fondo de inversión Blackstone por un valor estimado de 3.400 millones de euros (4.000 millones de dólares).

Esta operación se ha llevado a cabo a través de una alianza estratégica entre Sony y el fondo soberano de Singapur (GIC), consolidando a la multinacional japonesa como el gigante indiscutible del mercado editorial musical.

Un catálogo de leyendas

La compra incluye los derechos de temas que han definido la cultura pop y rock de las últimas décadas. Entre el catálogo de Recognition Music Group (antes Hipgnosis) se encuentran piezas de un valor incalculable:

  • Shakira: El catálogo de la colombiana que ya estaba bajo gestión de Hipgnosis.
  • Beyoncé: Himnos como «Single Ladies (Put A Ring On It)».
  • Lady Gaga: Grandes éxitos como «Bad Romance».
  • Clásicos incombustibles: «Hallelujah» de Leonard Cohen, «All I Want For Christmas Is You» de Mariah Carey, y éxitos de Red Hot Chili Peppers y Bon Jovi.

La música como el «nuevo petróleo»

Para Sony, esta no es solo una compra artística, sino una inversión financiera de alto rendimiento. En la era del streaming, poseer los derechos de canciones «omnipresentes» garantiza un flujo constante de ingresos por reproducciones en plataformas como Spotify o YouTube, además de su uso en cine, videojuegos y campañas publicitarias.

Rob Stringer, presidente de Sony Music Group, calificó la adquisición como «trascendental», señalando que están «orgullosos de representar este increíble catálogo de muchas de las mejores canciones de la historia del pop».

Con este movimiento, Sony refuerza su dominio en un mercado donde las canciones icónicas se han convertido en activos financieros tan seguros y valiosos como el oro o los bienes raíces.