La final de la NFL promete ser mucho más que un espectáculo deportivo. Este domingo 8 de febrero, el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, se convertirá en el epicentro global del deporte y la música con el Super Bowl 2026, una edición que llega con un cartel artístico de primer nivel encabezado por Bad Bunny.
El artista puertorriqueño será la gran estrella del show de medio tiempo, una noticia confirmada desde septiembre de 2025 y que desató una fuerte expectativa entre los fanáticos. “Esto es para mi gente, mi cultura y nuestra historia”, expresó entonces el cantante, quien meses después adelantó que su presentación hará que “el mundo baile”.
La noche musical comenzará antes del partido con Green Day como encargado de la apertura oficial del evento. Desde las 6 p. m. (hora peruana), la banda californiana tocará en su ciudad natal para celebrar los 60 años del Super Bowl y rendir homenaje a los Jugadores Más Valiosos de la NFL. “Es un honor abrir el Super Bowl en casa”, afirmó Billie Joe Armstrong.
En los actos protocolares, Charlie Puth será el encargado de interpretar el himno nacional de Estados Unidos. El cantante reveló que el sueño de cantar en el Super Bowl se concretó tras enviar un demo que fue aprobado rápidamente por el equipo de producción liderado por Jay-Z.
Por su parte, Brandi Carlile dará voz a «America the Beautiful», una de las canciones más emblemáticas del país. La artista aseguró que asume esta presentación con profundo respeto y emoción, destacando la carga simbólica que representa interpretarla en un escenario de alcance mundial.
La ceremonia también contará con Coco Jones, quien interpretará «Lift Every Voice and Sing», considerado el himno nacional afroamericano. La actriz y cantante señaló que participar en el Super Bowl es un honor que la conecta con su identidad cultural y con un momento histórico de visibilidad.
Con Bad Bunny liderando el show de medio tiempo y una alineación diversa de artistas, el Super Bowl 2026 se perfila como una de las ediciones más potentes en lo musical. Una vez más, la NFL reafirma que su gran final es un evento global donde el deporte y la cultura pop se encuentran ante millones de espectadores.

