El papel de Miranda Priestly en El diablo viste a la moda no solo se convirtió en uno de los más icónicos de su carrera, sino también en el impulso que necesitaba para seguir brillando en la pantalla grande y encadenar nuevos éxitos.
A casi dos décadas de su estreno, El diablo viste a la moda dejó de ser solo una comedia sobre moda para convertirse en una mirada crítica al poder, el éxito y los costos personales de pertenecer a una élite.