En los últimos meses, Telegram ha experimentado un notable aumento en la actividad cibercriminal, según un informe reciente de Kaspersky Digital Footprint Intelligence. La firma de seguridad ha documentado un incremento del 53% en el volumen de mensajes relacionados con el crimen cibernético en esta plataforma, en comparación con el mismo período del año pasado.
El aumento en la actividad cibercriminal
Kaspersky ha descubierto que los delincuentes utilizan Telegram para actividades ilícitas. Los canales y grupos en la aplicación se han convertido en espacios para discutir fraudes, distribuir bases de datos filtradas y ofrecer servicios delictivos (cobro en efectivo, falsificación de documentos y ataques DDoS). Este aumento en la actividad criminal se atribuye a la creciente popularidad de Telegram, con 900 millones de usuarios mensuales, y a su reputación como plataforma segura que no recopila datos.
Alexey Bannikov, analista de Kaspersky, explica que la popularidad de Telegram entre los cibercriminales se debe a varios factores.
- Popularidad y seguridad aparente: Telegram es una de las plataformas más populares, con 900 millones de usuarios mensuales. Su promesa de seguridad y la falta de recopilación de datos del usuario atraen a los cibercriminales, quienes sienten una falsa sensación de impunidad.
- Facilidad para formar comunidades: La creación y unión a comunidades en Telegram es sencilla, lo que permite a los delincuentes reunir audiencias rápidamente.
- Ausencia de sistema de reputación: A diferencia de otros foros de la Dark Web, Telegram no tiene un sistema de reputación, facilitando que los estafadores engañen a los usuarios.
Un medio para actividades Ilícitas
Unirse a comunidades clandestinas en Telegram es sencillo para quienes tienen intenciones maliciosas; solo necesitan crear una cuenta y unirse a canales delictivos. Esta facilidad permite a los estafadores engañar a los usuarios, ya que la plataforma carece de mecanismos efectivos para verificar la credibilidad de los participantes o moderar actividades fraudulentas, según el estudio de Kaspersky sobre negocios en la Dark Web.
Telegram se ha convertido en un espacio para hacktivistas que utilizan la plataforma para hacer declaraciones y organizar ataques. La amplia base de usuarios y la rápida distribución de contenidos permiten a los cibercriminales incitar ataques DDoS y publicar datos robados de manera efectiva. Además, la plataforma permite la divulgación de datos robados de organizaciones atacadas a través de canales ocultos, facilitando la propagación de información comprometida.

