‘The Seduction’: los productores revelan cómo reinventaron Las relaciones peligrosas desde la mirada de Merteuil

Los productores Clément Birnbaum y Joachim Nahum explican por qué la nueva serie de HBO apuesta por una narrativa centrada en la joven Merteuil, profundizando en su origen, su complejidad y el universo estético que da nueva vida al clásico francés.
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El guionista Jean-Baptiste Delafon redefine el espíritu de la novela original con una mirada audaz y contemporánea.

En The Seduction, HBO y NABI Productions se propusieron un reto mayor que adaptar nuevamente Las relaciones peligrosas: reimaginarla desde la mirada de uno de sus personajes más enigmáticos, la Marquesa de Merteuil.

En conversación con Magacin 24.7, Clément Birnbaum y Joachim Nahum, productores de la serie, dieron detalles de cómo nació la idea de contar la historia desde los orígenes de una joven Isabelle de Merteuil, por qué el formato serial era indispensable para explorar su poder y ambición, y cómo la visión del guionista Jean-Baptiste Delafon y de la directora Jessica Palud dieron forma a un drama de época que busca ser tan provocador como vigente.

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El equipo creativo de The Seduction apuesta por un universo visual poderoso y fiel al espíritu del drama original.

¿Cuál fue el origen de la historia que presentan en The Seduction?
Clément Birnbaum (CB): Cuando acudimos por primera vez al guionista Jean-Baptiste Delafon, ya existía una premisa clara: contar Las relaciones peligrosas desde el punto de vista de la Marquesa de Merteuil. Milos Forman intentó algo similar en Valmont (1989), pero sentimos que no llevó esa idea hasta su máximo potencial.
Joachim Nahum (JN): Jean-Baptiste comprendió rápidamente que, para convertir la novela en una serie —y no en una película— era necesario llevar la perspectiva de Merteuil al límite. Había que retroceder en el tiempo y descubrir quién fue la joven Isabelle de Merteuil. En ese sentido, esta serie funciona como la historia de origen, el “precuela”, de la futura Marquesa. Anamaria Vartolomei comienza interpretando a Isabelle mucho antes de convertirse en Merteuil, y la historia abarca un periodo de entre seis meses y un año.
Desde el inicio, junto a HBO, compartimos el deseo de ir más allá de una simple reinterpretación: queríamos construir un universo rico, visualmente potente y fiel al espíritu de los grandes dramas de época del canal.

¿Por qué contar esta historia como una serie y no como una película?
JN: Lo que nos atrapó fue el personaje principal. El cine puede centrarse en personajes, pero tiende a ser más dependiente de la trama. En cambio, cuando tienes un personaje tan poderoso como Merteuil, quieres verla enfrentarse a tantas situaciones como sea posible. Ella es el centro de gravedad de la historia, y ese tipo de personaje te pide un formato serial.
CB: Además, era válido preguntarnos: ¿para qué hacer otra adaptación más? La respuesta era simple: una serie nos daba espacio para imaginar, innovar y aportar algo realmente nuevo. En un filme hay menos libertad; estás más encadenado a la novela y a las versiones previas. Algunas de las tramas que Jean-Baptiste creó son tan fieles al espíritu de la novela que yo mismo pensé que estaban en el libro. Hizo un trabajo extraordinario ampliando personajes secundarios y otorgándoles profundidad y nuevos arcos.
Esto coincidía plenamente con lo que HBO buscaba: historias donde la complejidad de los personajes esté por encima de la trama. Esa ambición narrativa y estética guio todo el proceso.

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Anamaria Vartolomei da vida a la joven Isabelle de Merteuil, eje central de la nueva adaptación.

¿Por qué eligieron a Jean-Baptiste Delafon como guionista?
CB: Joachim, Marie Guillaumond (Felicita Films) y yo estábamos convencidos de que, al menos en Francia, solo Jean-Baptiste podía escribir ese “falso” francés del siglo XVIII: sofisticado, ingenioso y nítido, pero sin dificultar la comprensión contemporánea.
JN: Los personajes pertenecen a la aristocracia; todo lo que dicen o hacen debe tener elegancia… pero también contiene violencia. Jean-Baptiste había escrito series políticas muy respetadas, y tiene esa intuición casi natural para mostrar cómo una violencia radical puede expresarse a través de un discurso elaborado. Esa esencia está en el núcleo de la manipulación y se siente claramente en la serie.

¿Qué decidieron omitir del libro?
CB: Como Jean-Baptiste ya explicó antes, nunca íbamos a incluir la violación de Cécile por parte de Valmont. Las adaptaciones previas la suavizan, pero en el libro es inequívoca. No vimos razón para mostrarlo ni para que formara parte de nuestra historia.

¿Cómo trabajó la directora Jessica Palud junto al guionista?
CB: Cuando Jessica llegó, los guiones ya estaban escritos, pero su colaboración con Jean-Baptiste fue inmediata y muy fluida.
JN: Su reto como directora fue plasmar en pantalla esa historia ya definida, pero hubo una alineación instantánea entre su mirada artística, la visión de Jean-Baptiste y la filosofía general de la adaptación.
CB: Desde el inicio, Jessica intuyó que Anamaria Vartolomei debía interpretar a Isabelle. Esa certeza nos ayudó mucho e incluso sirvió a Jean-Baptiste en la fase final de escritura, al poder visualizar a su protagonista.

¿Por qué Diane Kruger era la actriz indicada para interpretar a Madame de Rosemonde?
CB: Para Jean-Baptiste era esencial abordar la historia de una mujer que envejece en un mundo donde la seducción y la apariencia siguen siendo las principales “monedas de valor”. Quería explorar cómo se vivía eso hace tres siglos… y por qué sigue siendo tan actual.
Cuando Diane se unió al proyecto se identificó profundamente con esa pregunta. Su personaje expresa este conflicto de manera hermosa a través de la relación con Isabelle: una mujer joven que desafía con fuerza las reglas, arrastrando a Rosemonde con ella. Y, como imaginarás, eso trae sus complicaciones.

The Seduction.
Los productores Clément Birnbaum y Joachim Nahum detallan el proceso creativo detrás de The Seduction.