Qué es el trend de Rhode y por qué se volvió viral en redes sociales

El uso de inteligencia artificial para recrear la estética de Rhode convirtió una campaña ficticia en uno de los trends más virales del momento en redes sociales.

Durante el último fin de semana, las redes sociales se llenaron de imágenes que parecían sacadas de una nueva campaña oficial de Rhode. Influencers, artistas y celebridades compartían fotografías con la estética inconfundible de la marca de Hailey Bieber, generando confusión y curiosidad. Sin embargo, nada de eso era real.

Rhode no lanzó ninguna nueva campaña. Lo que se volvió viral fue un trend creado con inteligencia artificial, capaz de replicar con precisión la identidad visual de la marca: piel ultra glowy, parches de hidrogel, composiciones limpias y ese look minimalista que se ha convertido en su sello.

La tendencia comenzó cuando estudios creativos como Wairk Studio difundieron imágenes generadas por IA que imitaban el estilo Rhode a tal punto que muchos usuarios pensaron que se trataba de una acción oficial. Eugenio Derbez, Consuelo Duval, Kunno y otros artistas se sumaron al juego, amplificando el fenómeno en TikTok e Instagram.

El resultado fue una “campaña que nunca existió”, pero que confirmó algo clave: Rhode ya tiene una estética tan reconocible que incluso puede ser recreada por algoritmos. La marca no necesitó lanzar nada para estar en el centro de la conversación digital.

Unirse al trend es sencillo. Las imágenes se generan con aplicaciones de inteligencia artificial como Glam IA. Solo se debe subir una foto clara del rostro, elegir la plantilla inspirada en Rhode y dejar que la app haga el resto, transformando al usuario en el rostro de una falsa campaña beauty.

Detrás de este impacto está el sólido trabajo de marketing liderado por Lauren Ratner, cofundadora y directora de marca. Junto a Hailey Bieber, ha construido una identidad visual coherente y aspiracional, con campañas icónicas que hoy marcan tendencia incluso fuera del control de la propia marca.

Más que un simple juego digital, el trend de Rhode demuestra cómo una estética bien definida puede trascender la publicidad tradicional y convertirse en un fenómeno cultural en la era de la inteligencia artificial.