A pesar de un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, el turismo de aventura continúa consolidándose como una de las principales tendencias del sector. Durante la reciente edición de la ITB Berlin, considerada la feria de turismo más importante del mundo, expertos y representantes de distintos países coincidieron en que los viajeros buscan cada vez más experiencias auténticas, ligadas a la naturaleza y la cultura local.
La edición de este año tuvo un significado especial al conmemorar el 60.º aniversario del evento celebrado en Berlín. Sin embargo, el ambiente festivo se vio parcialmente opacado por la incertidumbre internacional y algunos espacios de exposición que quedaron vacíos. Aun así, el encuentro permitió confirmar que el interés por viajar no ha disminuido; por el contrario, los turistas están dispuestos a invertir más tiempo y dinero en experiencias significativas.
En este nuevo escenario, el llamado “turismo consciente” gana terreno. Cada vez más viajeros priorizan actividades que les permitan desconectarse del ritmo tecnológico cotidiano y reconectarse con la naturaleza. El senderismo, el ecoturismo y las rutas culturales se posicionan como opciones preferidas para quienes buscan viajes con mayor sentido.
Florian Sengstschmid, director de la Oficina de Turismo de Azerbaiyán, explicó que el senderismo se ha convertido en una de las experiencias más valoradas por los viajeros. Según señaló, esta actividad no solo permite disfrutar de paisajes naturales, sino también acercarse a comunidades locales, pueblos de montaña y tradiciones culturales que enriquecen la experiencia del visitante.
En paralelo, varios destinos turísticos han comenzado a apostar por el llamado “turismo lento”, un modelo que prioriza la sostenibilidad y el contacto genuino con el entorno. Palabras como “regenerativo”, “sostenible” y “ecoturismo” se repitieron con frecuencia en los estands de promoción, reflejando una transformación en la manera de concebir los viajes.
Sin embargo, para que estas experiencias puedan desarrollarse plenamente, muchos países reconocen la necesidad de mejorar la infraestructura. Desde Montenegro, autoridades del sector señalaron que las inversiones en carreteras y accesos son clave para conectar a los visitantes con destinos naturales que, hasta ahora, resultaban difíciles de alcanzar.
Para Angola, país anfitrión de la feria en esta edición, el evento también representó una oportunidad estratégica para posicionarse en el mapa turístico mundial. Sus autoridades destacaron la importancia de dar a conocer sus atractivos naturales y culturales, convencidas de que la visibilidad internacional es el primer paso para atraer a nuevos viajeros en un mercado cada vez más competitivo.

