Vinos tintos para los días de invierno

El vino se convierte en el mejor compañero de la gastronomía peruana durante la temporada de frío, con cepas intensas y espacios de aprendizaje como La Alcoholería, la vinoteca más grande del Perú.

La Alcoholería se ha consolidado como la vinoteca más grande del Perú, un espacio donde el vino, la cultura y la experiencia se disfrutan con todos los sentidos. (Foto: difusión)

El mundo gastronómico peruano sigue en constante crecimiento y los turistas llegan cada vez más atraídos por nuestro circuito culinario. Si la cocina peruana es la reina de la mesa, el vino se consolida como el rey que la acompaña. Por ello, el maridaje se ha convertido en una experiencia indispensable para los foodies.

El consumidor actual ya no compra a ciegas: conoce las uvas, busca regiones nuevas y entiende qué etiqueta va mejor con un arroz con pato o con carnes intensas. Además, en lugar de adquirir solo dos botellas, muchos clientes hacen compras para todo el mes, construyendo un stock variado para distintas ocasiones.

Vamos a catar

En los días fríos nada mejor que un vino tinto con cuerpo y taninos firmes. Variedades como Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah son perfectas para acompañar platos robustos. También destacan los españoles Mencía y Garnacha, o los italianos Sangiovese y Primitivo, que llegan con fuerza a nuestras mesas peruanas.

Uno de los mejores espacios para descubrir estas cepas es La Alcoholería, considerada la vinoteca más grande del Perú, con más de 1,500 m² y 1,000 etiquetas de vinos y destilados. “Los invitamos a vivir el vino con todos los sentidos”, comenta Jhonny Luyo, sommelier y gerente comercial de este gran proyecto.

La visión de La Alcoholería fue siempre educativa: ampliar horizontes más allá de las etiquetas comunes. Su curaduría privilegia la calidad, historia y exclusividad, acercando al consumidor a bodegas boutique y destilerías únicas. Así, cada botella se convierte en una auténtica expresión de su origen.

Aprendizaje y degustación

La Alcoholería organiza Festivales de Vino donde se abren más de 150 etiquetas para degustación libre por 99 soles. También cuenta con una zona VIP para catas premium. Su impacto en Pachacamac ha sido notable, convirtiéndolo en un polo cultural y gastronómico que dinamiza la economía local.

Con la frase “donde el vino y los destilados se viven con todos los sentidos”, sus fundadores resumen el espíritu del lugar. Más allá de la venta, ofrecen experiencias, servicio y educación. En redes como Instagram y TikTok, comparten cápsulas que forman una cultura de consumo más informada y apasionada.