Al permanecer en una relación amorosa por mucho tiempo, los gestos y muestras de cariño pueden hacerse cada vez más ausentes, lo que podría debilitar el vínculo entre parejas. Expertos han determinado incluso que, la falta de piropos o halagos podría ser causante de la infidelidad.
Un estudio realizado por la plataforma de encuentros extramaritales, Gleeden, determinó que la ausencia de palabras bonitas y cumplidos a nuestra pareja, puede hacer que la estabilidad del noviazgo o matrimonio se debilite.
De acuerdo a este estudio, el 77% de las mujeres infieles admitió que la falta de piropos las condujo a engañar a su pareja. Incluso, una cifra más alarmante reveló que el 84% de las mujeres indicó que sus novios no les llegaban a dar muestras cariñosas en sus palabras o halagos, siendo el detonante para buscar a un tercero.
¿Por qué es importante recibir piropos?
La sexóloga y psicóloga Patricia Espinoza en entrevista con Magacín 247 y aseguró que a todos nos gusta recibir halagos, pues esto nos hace sentirnos reconocidos por nuestra pareja.
«Nos gusta vernos reconocidos por las personas que son importantes en nuestra vida. Que nos digan que estamos haciendo las cosas bien, que nos vemos lindas o nos queda bien un vestido, todo eso va a sumar a una mejor autoestima porque nos sentimos reconocidos y nos damos cuenta de que esa persona te está mirando, te presta atención», explicó la especialista.
Según un artículo del Journal of Sex & Marital Therapy, las mujeres que suelen sentirse más valoradas e incluso deseadas en el aspecto físico, pueden tener una mejor respuesta en las relaciones sexuales.
Patricia Espinoza respalda la importancia de estos, añadiendo que: «No estamos siendo invisibles a los ojos del otro, que nos mire hace sentirnos que existimos para esa persona. No obstante, debe haber concordancia entre lo que hace y dice».
Esto quiere decir que no basta con decir palabras cariñosas, sino que la forma de actuar debe ser congruente con lo que está diciéndonos. Si en muchos años de relación no estamos acostumbrados a recibir este tipo de gestos por parte de nuestra pareja y comienza a hacerlo, puede causarnos sospecha.
«Quizá si tenemos 8 años de casados y nunca antes me ha dicho un piropo, nunca lo recibes y de pronto empieza a hacerlo, sospechas de que algo está pasando. Tiene que haber una congruencia, no tiene sentido de que te diga: Me encantas, eres maravillosa, te amo, pero tenga claves en el celular, no te ayude en casa», aseguró Espinoza.
Valoración y reconocimiento
De acuerdo a una encuesta de Gleeden, el 82% de las féminas afirmaron que sus deseos de ser infieles surgieron de esa necesidad de sentirse valoradas y deseadas por su pareja.
Mientras que el 76% engañó a su cónyuge porque querían reconectar con su feminidad, demostrándose que sí eran capaces de seducir a otros, lo cual es una respuesta a la ausencia de atención de sus parejas.
«Todo tiene que ver con el autoestima, pero si una persona se ama mucho, no significa que no necesita el piropo. Creo que todos lo necesitamos, pero el hecho de que sea más o menos importante para alguien, dependerá de cuán emocionalmente necesito alimentarme de lo que el otro digo o de la aceptación del otro y esto está mal», añadió la sexóloga.
Si se espera recibir constantemente halagos de nuestra pareja, y cuando no los tenemos, nos sentimos mal, se enciende una señal de alerta que podría indicar que sufrimos de dependencia emocional.
«Estamos hablando de una autoestima dañada, de una dependencia afectiva, de una necesidad de reconocimiento y sería un grave problema, pero si caemos en el lado contrario y aseguramos no necesitar halagos de quien nos ama, caeríamos en otro extremo en el que estoy teniendo una conducta narcisista y egocéntrica», explicó.
Falta de halagos e infidelidad
Aunque las encuestas anteriormente mencionadas reflejan que ambas partes se relacionan estrechamente, la especialista aclara que el hecho de engañar a nuestra pareja no se vincula con la ausencia de halagos, sino con una necesidad no satisfecha.
«No creo que sea por esto, creo que es porque hay una baja autoestima y una necesidad de satisfacción no resuelta. Más allá de un piropo o no tiene que ver con este tipo de situaciones lo que pueda llevar a una infidelidad», acotó.
Ante esto, en nuestras manos está la solución de no responsabilizar a terceros de nuestra validación y empezar a darnos amor propio y trabajar en tener una relación sana con nosotros mismos.
Patricia Espinoza explicó que el desarrollo de la autoestima será muy importante: «Creo que nosotros vamos a dejar de sentir esa necesidad de validarnos a través de los ojos de los demás cuando comencemos a mirarnos más a nosotros mismos. La autoestima no viene en jarabe o pastillas, es algo que vamos obteniendo desde casa con las personas cercanas a nosotros, a medida que tengas confianza en ti».
Por esto, ella finaliza reflexionando que si una persona no se siente segura o validada, no desarrollará un aprecio de sí misma «y siempre va a buscar una validación externa», por lo que aconseja «que primero aprendamos a darnos esto primero antes de esperar que otros vengan y lo hagan».

