La filosofía oriental, como el ikigai japonés, ofrece pautas simples para mejorar la calidad de vida. Basado en encontrar un propósito que dé sentido a la existencia, el ikigai promueve hábitos y principios que ayudan a manejar el estrés y la ansiedad.
Esta práctica japonesa significa “razón de ser”. Tiene 10 reglas que debemos aplicar a nuestra vida diaria. Aquí te contamos cuáles, para que puedas utilizarlas y mejorar tu bienestar.
Las reglas del Ikigai para reducir el estrés
- Mantente activo física y mentalmente: Participa en actividades desafiantes para la mente y el cuerpo. Puedes aprender nuevas habilidades o retar a tu cuerpo con ejercicio diario. Esto ayuda a mantenerse en forma tanto de manera física como intelectual.
- Practica la calma: Tómate tiempo para reflexionar, meditar y disfrutar de la vida. Puedes lograr esto con meditación y aprender a estar en el presente. Vivir de manera pausada puede mejorar tu salud mental.
- Come con moderación: Adopta el hábito de comer hasta sentirte un 80% lleno para mantener una buena salud. Esta práctica es común en Okinawa, lugar de Japón donde las personas llegan a vivir hasta más de 100 años.
- Cultiva relaciones positivas: Rodéate de buenos amigos que te brinden apoyo y compañía. Los humanos somos seres sociales y las redes de confianza son parte de nuestra felicidad.
- Sonríe siempre: La sonrisa mejora el ánimo y fortalece las relaciones interpersonales. Tiene el poder de crear un buen ambiente, con actitud positiva, pues es contagiosa.
- Haz ejercicio regularmente: Mantén tu cuerpo en forma con actividades físicas que disfrutes. Hay distintas formas de hacer ejercicio. Elige la que más te guste y disfruta de sus beneficios físicos, mentales y emocionales.
- Conéctate con la naturaleza: Disfruta del aire libre y encuentra momentos de paz en la naturaleza. Este tipo de ambientes puede calmar y revitalizar a las personas. El tiempo fuera de la ciudad es tiempo de conexión.
- Practica la gratitud: Agradece por las cosas buenas en tu vida para cultivar una actitud positiva. El agradecimiento le recuerda al cerebro que hay situaciones, logros y personas por las que estar satisfechos es una opción.
- Vive el presente: Disfruta plenamente de cada momento sin preocuparte por el pasado o el futuro. Esto te hará sentir más pleno y menos angustiado por lo que fue o por lo que vendrá.
- Sigue tu ikigai: Encuentra y persigue aquello que te apasiona y te da sentido a la vida. Este es el verdadero objetivo del ikigai. Disfrutar de esta búsqueda será un beneficio para ti y para quienes inspires a lo largo de tu camino.
El ikigai japonés ofrece claves simples para reducir el estrés. Con esto, podrás mejorar tu calidad de vida. Incorpora estas reglas y descubre tu propósito para una vida más plena y feliz.

