Un estudio de Royal Canin y el Waltham Petcare Science Institute señala que el control calórico y la intervención nutricional desde los 7 años son claves para extender la longevidad felina.
En el Perú, entre el 38% y el 42% de los hogares tiene al menos un gato, según estimaciones de consultoras como Ipsos, Kantar y CPI. Aunque existe el mito de que los felinos tienen siete vidas, especialistas advierten que su calidad y expectativa de vida dependen de decisiones preventivas, especialmente en materia de nutrición.
Un reciente estudio publicado en el Journal of the American Veterinary Medical Association, desarrollado por Royal Canin junto al Waltham Petcare Science Institute y su Consejo Asesor Científico sobre Envejecimiento Saludable, concluye que el envejecimiento puede influirse positivamente a lo largo de toda la vida del animal. La investigación destaca que el control calórico es uno de los factores modificables con mayor impacto en la longevidad.

Los cinco pilares de la longevidad felina
Según Mishell Mejía, médico veterinaria zootecnista y especialista en comunicación científica de Royal Canin Perú, la clave no es solo que el gato viva más, sino que mantenga vitalidad en la adultez y etapa senior. Para ello, propone cinco ejes fundamentales basados en evidencia científica.
El primero es el control calórico estricto, que permite mantener una condición corporal magra y reducir riesgos asociados al sobrepeso. El segundo es una nutrición con enfoque antiinflamatorio, que ayuda a mitigar enfermedades crónicas como la enfermedad renal, la osteoartritis y patologías cardíacas.
El tercer pilar es la salud del microbioma intestinal, ya que una microbiota equilibrada favorece la digestión y puede contribuir a prevenir el deterioro cognitivo. El cuarto consiste en una evaluación nutricional dinámica, ajustando tipo y cantidad de alimento, así como premios y frecuencia de comidas. Finalmente, el quinto eje es la intervención en la adultez temprana: se recomienda iniciar medidas preventivas desde los 7 años y reforzar los controles veterinarios cada seis meses en gatos mayores.
Especialistas subrayan que la meta no es solo sumar años a la vida del felino, sino sumar calidad de vida a cada etapa, mediante un trabajo conjunto entre veterinario y tutor, con la nutrición como herramienta central.

