La Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) incorporará en su próxima prueba de ingreso 2025-II la nueva carrera de Criminalística Financiera Forense. Para su estreno ofertará 100 vacantes, destinadas a formar a contadores públicos especializados en pesquisas criminales en el ámbito financiero y económico. Esta especialidad los capacitará para identificar posibles infracciones monetarias y económicas.
Esta nueva carrera profesional de la UNMSM otorgará a sus egresados un título de Contador Público con mención en Criminalística Financiera Forense. Ese reconocimiento acreditará una formación integral en el análisis de fraudes, la identificación de procesos de blanqueo de capitales, y la colaboración con el sistema de justicia en la investigación y enjuiciamiento de delitos financieros.
El presidente de la comisión de creación de la Escuela Profesional de Criminalística Financiera Forense, Fernando Quiroz Ponce, ha destacado que el programa formará estudiantes capaces de investigar fraudes empresariales, estafas, evasión fiscal, corrupción y delitos informáticos, entre otros. Además, La creación de la carrera de Criminalística Financiera Forense fue oficializada mediante la Resolución Rectoral N.° 013127-2024-UNMSM.
Asimismo, en un entorno donde los delitos financieros se vuelven más sofisticados, esta especialidad se posiciona como una herramienta fundamental para el sector público y privado, ofreciendo soluciones para combatir la criminalidad económica. Por ello, Quiroz Ponce resalta que «estos delitos tienen un impacto sumamente negativo para nuestra sociedad y nuestra economía nacional. Necesitamos contar con especialistas capacitados en esta área para que actúen como la primera línea de defensa frente a estas amenazas«.
La formación de académica estará a cargo de un cuerpo docente sumamente calificado, compuesto por reconocidos profesionales que han adquirido experiencia en diversas áreas, incluyendo a muchos expertos que provienen de la Contraloría General de la República. Esto garantiza que los estudiantes reciban una formación práctica y acorde con las exigencias del mercado actual. Los docentes aportarán conocimientos actualizados y relevantes fruto de su experiencia en la lucha contra el fraude y el lavado de activos, entre otros delitos financieros.

