Verano y consumo: el cuidado de la piel gana protagonismo en las decisiones de compra de los peruanos

El aumento de la radiación solar y el calor impulsa hábitos de consumo más conscientes, con el skincare y la protección solar como protagonistas del verano 2026 en el país.

Con la llegada del verano, el cuidado de la piel se ha convertido en una prioridad creciente para los consumidores peruanos. La mayor exposición al sol y a la radiación UV impulsa decisiones de compra más conscientes, enfocadas no solo en la estética, sino también en la prevención y la salud dermatológica.

Esta tendencia se refleja en el dinamismo del sector. Según el Centro de Investigación de Economía y Negocios Globales, el cuidado de la piel representaría cerca del 20% de las ventas regionales en 2025, con un valor estimado de US$ 13,2 mil millones, impulsado por productos faciales, corporales y de protección solar.

En el mercado local, el Gremio Peruano de Cosmética, Higiene Personal y Aseo Doméstico (COPECOH) proyecta que el sector de belleza y cuidado personal crecería alrededor de 7% hacia 2026. A ello se suma que, según la Cámara de Comercio de Lima, los productos de skincare y maquillaje se mantienen entre los más demandados en campañas de alto consumo.

Datos de Mercado Libre confirman este cambio en los hábitos: la categoría de Limpieza Facial lidera las compras, especialmente entre personas de 20 a 35 años. Geles limpiadores, sérums y protectores solares figuran entre los productos más buscados, evidenciando una mayor preocupación por el cuidado diario de la piel.

En cuanto a protección solar, los consumidores priorizan fórmulas ligeras y de acabado mate para el uso cotidiano. Protectores solares con alta cobertura se posicionan como aliados clave frente al sol intenso, ayudando a controlar el brillo y a mantener la piel confortable durante el día.

La limpieza facial también cobra relevancia en esta temporada. Remover impurezas, exceso de grasa y residuos de protector solar se vuelve esencial para conservar una piel equilibrada, especialmente tras largas jornadas de exposición al calor.

Finalmente, la hidratación tanto facial como corporal completa la rutina de verano. Productos que combinan tratamiento, frescura y nutrición ganan protagonismo, consolidando una tendencia donde el cuidado de la piel deja de ser un lujo para convertirse en una decisión cotidiana de bienestar.