Con la llegada de diciembre, la mayoría de instituciones educativas entra a su última etapa del año académico, marcada por evaluaciones finales que requieren el máximo desempeño de los estudiantes. En este contexto, la alimentación adquiere un papel fundamental, especialmente durante el desayuno, que influye directamente en la concentración, la energía y la memoria necesarias para afrontar cada examen con éxito.
El nutricionista Alberto Nicho, especialista de Ajinomoto del Perú, destaca que un desayuno balanceado genera un impacto positivo en la atención y el rendimiento cognitivo. Por ello, recomienda incluir proteínas, carbohidratos de calidad, grasas saludables, vitaminas y antioxidantes que permitan a los estudiantes iniciar el día con claridad mental y energía sostenida.
La primera propuesta es un desayuno integral para activar la concentración, ideal para jornadas matutinas intensas. Consiste en avena cocida con leche, arándanos y una cucharadita de miel, acompañado de un sándwich integral con palta o atún. Esta combinación aporta fibra, antioxidantes y nutrientes que ayudan a regular la glucosa y mantener la concentración durante las primeras horas de estudio.
Como segunda alternativa, Nicho sugiere un desayuno práctico para reforzar la memoria, perfecto para quienes disponen de poco tiempo en la mañana. Se recomienda yogurt natural con quinua pop, fresas y pecanas picadas. Gracias a su aporte de proteínas, carbohidratos de absorción lenta y vitamina E, esta mezcla ayuda a optimizar la memoria y reducir la fatiga mental. Para complementar, se puede incluir miskísimoo® sabor chocolate, bebida en polvo enriquecida con hierro y vitamina C que se mezcla con leche y proporciona energía inmediata y sostenida.
La tercera opción es un desayuno energizante para jornadas largas de estudio, pensado para estudiantes que requieren mayor resistencia mental. Consiste en un omelette con espinaca, tomate y champiñones, acompañado de un pan integral y un vaso de jugo de piña natural. Esta propuesta ofrece proteínas, vitaminas y antioxidantes que ayudan a mantener el estado de alerta y a reducir el estrés propio de los exámenes.
Finalmente, el especialista recuerda que la alimentación no debe ser vista como una solución temporal. “Si bien la primera comida del día es esencial para las largas jornadas de estudio, los mejores resultados se logran cuando estos hábitos se mantienen todo el año y se complementan con buen descanso y organización del tiempo”, recalca Nicho.

