El príncipe Harry reveló que bebió y consumió drogas tras la muerte de Diana

El príncipe Harry se confesó en el estreno de ‘The Me You Can’t See’, programa que ha realizado al lado de la presentadora Oprah Winfrey. En esta edición explicó cómo le afectó la muerte de su madre, la princesa Diana, de tal manera que consumió sustancias dañinas.

Además de ello, comentó la dura experiencia que vivió en la Familia Real luego de su gran pérdida y su lucha por mantenerse estable en el plano emocional. Esto sucedió tras el fatídico accidente automovilístico de Diana de Gales el 31 de agosto de 1997 en París.

Durante el episodio, el esposo de Meghan Markle aseguró que también tenía pensado hacer otras cosas que podrían perjudicarlo. «Estaba dispuesto a beber, estaba dispuesto a tomar drogas, estaba dispuesto a intentar hacer las cosas que me hacían sentir menos», comentó.

«Poco a poco me fui dando cuenta de que no bebía de lunes a viernes, pero probablemente me bebería el equivalente a una semana en un día, un viernes o un sábado por la noche. Y me daba cuenta de que bebía, no porque lo disfrutara, sino porque intentaba enmascarar algo», explicó.

Por otra parte, el duque de Sussex informó que el mejor momento de su vida apareció cuando formó parte del ejército durante 10 años. Debido a que no tenían un trato especial con él por ser parte de la realeza y eso lo hacía muy feliz.

Problemas con su salud mental

Harry de tan solo 12 años tuvo que enfrentar la dura muerte de su madre, Diana. En ese entonces, los problemas se empezaron a intensificar y él tuvo que acudir a un especialista para tratar de estabilizarse.

Ahora que tiene 36 años, él aceptó que tenía miedo de perder al ir a terapia. «Soy una de las primeras personas en reconocer que, en primer lugar, tenía miedo, cuando fui a terapia por primera vez, miedo a perder», reveló.

También contó que en la Familia Real no se hablaban de temas relacionados con la salud mental. «Cuatro años de terapia para una persona que nunca pensó que alguna vez la necesitaría o haría terapia, eso es mucho tiempo. Yo tampoco estaba en un ambiente en el que se animara a hablar de eso», confesó.

Además, comentó que a pesar de que cumplía responsablemente con todas las labores reales, estas terminaron siendo muy agotadoras. Así que tuvo ansiedad y ataques de pánico, ya que se sentía mal con solo sentarse en un automóvil o ver algunas cámaras.

«Yo empezaba a sudar, sentía como si la temperatura de mi cuerpo fuera dos o tres grados más alta que la de todos los demás en la habitación. Me convencía a mí mismo de que mi rostro estaba rojo brillante y todos podían ver cómo me sentía, pero nadie sabría por qué», explicó.

«Hacia el final de mis 20, todo se volvió realmente agitado para mí. Hasta el punto del agotamiento, estaba viajando por todos lados. Me decían: ‘Necesitamos que alguien vaya allí: Nepal, Harry. Ve tú'», aseguró el padre de Archie durante la entrevista.