Nuevo look, mismo espíritu: Flor de Caña renueva la imagen de sus botellas y celebra 135 años de legado

La emblemática marca de ron celebra 135 años de historia con una renovación visual que refuerza su identidad premium, su origen volcánico y su compromiso con la sostenibilidad.

Flor de Caña celebra 135 años de historia con una renovación visual que mira al futuro sin perder su esencia. Bajo el concepto “Nuevo look, mismo espíritu”, la emblemática marca de ron presentó la nueva imagen de su portafolio de botellas, una evolución estética que apuesta por un lenguaje más moderno y exótico, fiel a su legado.

La actualización responde a una transformación natural de la marca, que busca reforzar la claridad y coherencia de su portafolio dentro del segmento premium. Con este cambio, Flor de Caña conecta con un consumidor que valora tanto el diseño como la autenticidad, la historia y el origen que hay detrás de cada botella.

Aunque la imagen cambia, el contenido permanece intacto. El ron que ha posicionado a Flor de Caña en el mundo sigue elaborándose bajo el mismo proceso que la distingue desde 1890: añejado de forma natural a la sombra de un volcán activo, sin azúcar añadida y con estándares de producción responsables.

La marca mantiene, además, sus certificaciones Carbono Neutral y Fair Trade, reafirmando su compromiso con la sostenibilidad y el comercio justo. Estos valores forman parte central de una identidad que trasciende el producto y se proyecta como una filosofía de marca.

La nueva identidad visual destaca los pilares que definen el ADN de Flor de Caña: su origen volcánico, su legado familiar de cinco generaciones y su enfoque en la calidad. Todo ello se traduce en una experiencia de marca más sólida y coherente en cada punto de contacto con el consumidor.

“Esta nueva imagen refleja la evolución natural de Flor de Caña y nos permite conectar mejor con el consumidor actual, reforzando nuestro origen, legado familiar y compromiso con la sostenibilidad”, señaló Michelle Fiol, Brand Manager de la marca.

Con esta renovación, Flor de Caña no solo celebra 135 años de historia, sino que reafirma su lugar en el segmento premium y proyecta su legado hacia el futuro, demostrando que el tiempo puede transformar la imagen, pero no el espíritu.