La cocina es, quizás, el área del hogar donde más energía se emplea, ya sea por el uso del horno, lavavajillas, lavadora, microondas, refrigeradora, entre otros. Aquello se vuelve más evidente con la realidad actual, donde cada persona pasa más tiempo en casa y, por ende, consume más energía.
A largo plazo, el uso prolongado e inadecuado de estos aparatos, se puede ver reflejado en los elevados recibos de luz. Es así como, se recomienda tener un mejor manejo con los electrodomésticos, pues no solo tu bolsillo te lo agradecerá, sino también el planeta.
A continuación, cuatro recomendaciones sobre cómo ahorra energía en la cocina.
1. Electrodomésticos eficientes
La capacidad de un electrodoméstico se puede calcular mediante la etiqueta que expone a la clase que pertenece. Empieza con la A y termina con la G: el punto verde (A) indica una buena productividad, mientras que el punto rojo (G) señala una baja eficiencia. Un electrodoméstico A puede consumir 60% menos de energía que un G.
2. Desconecta los electrodomésticos a no usar
Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), desconectar los electrodomésticos que no estás utilizando, puede ahorrar más del 10% de energía total de la casa. Por ejemplo, si no vas a tomar café hasta el día siguiente, procura desenchufar la cafetera.
3. Descongela en la nevera
Cuando vas a descongelar los alimentos, hazlo en la propia nevera. Además de ser una forma más sana, te asegura que la cadena de frío no alterará y, por ello, los alimentos se descongelarán de forma correcta. Asimismo, la baja temperatura del alimento enfriará la nevera en uno o dos grados más, reduciendo su gasto energético.
4. No coloques comida caliente
De manera inversa, si colocas comida caliente directamente a la nevera, el refrigerador subirá su temperatura interior. Por lo que tendrá que trabajar el doble para obtener el temple adecuado y, por la misma razón, aumentará su gasto energético.

