Machu Picchu entra en la lista de destinos menos recomendados, según Travel and Tour World

El sitio web especializado Travel and Tour World recomienda evitar la ciudadela inca por sobrecarga turística y falta de gestión.

Machu Picchu enfrenta críticas. (Foto: Difusión)

Machu Picchu, uno de los destinos más emblemáticos del Perú y Patrimonio de la Humanidad, fue incluido en una polémica lista de lugares que “ya no valen la pena visitar”, según el portal especializado Travel and Tour World (TTW). La decisión responde a factores como el turismo masivo, el deterioro ambiental y la deficiente planificación.

Según el medio, la saturación de visitantes, los altos precios de acceso y los impactos en su entorno natural han reducido la calidad de la experiencia para los turistas. “El nivel de satisfacción venía cayendo notablemente. Esto refleja la falta de planificación de las autoridades frente al potencial turístico que tiene el país”, señala el informe. Aunque la lista no tiene carácter oficial, refleja una problemática que la Unesco ya había advertido.

Entre abril y mayo de este año, Machu Picchu superó los 700 visitantes diarios por ruta, cuando el límite técnico recomendado es de 450. La Unesco ha reiterado su preocupación ante el riesgo de que el santuario sea inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro, si no se toman medidas urgentes.

Turismo masivo y deterioro ambiental

La situación de Machu Picchu no es aislada. TTW también incluyó a destinos como Venecia (Italia) y Bali (Indonesia), que enfrentan desafíos similares relacionados al turismo desbordado. En el caso peruano, el impacto ambiental, la presión sobre los caminos de acceso y la infraestructura limitada han generado tensiones entre la conservación y el desarrollo económico.

Impacto económico

La alerta también enciende las alarmas sobre el impacto económico que podría acarrear una caída en la afluencia de turistas. Las comunidades locales, los operadores turísticos y miles de familias dependen directamente de la actividad turística en la zona. Una reducción sostenida de visitantes afectaría no solo ingresos individuales, sino también el aporte al Producto Bruto Interno del sector turismo.