La reconocida y consagrada actriz de Hollywood Meryl Streep confesó que tenía en mente alejarse de la industria cinematográfica hace 20 años atrás. A pesar de haber cosechado éxitos y no faltarle propuestas de trabajo. Inicialmente, cuando se le ofreció el papel de «Miranda Priestly» rechazó la propuesta. Sin embargo, optó por cambiar de parecer después de que la producción de «El diablo viste a la moda« accediera a elevar la remuneración al monto que estipuló la actriz. Aquel filme le devolvió las ganas a Streep de seguir manteniéndose en el mundo de la actuación.
En entrevista para el programa Today with Jenna & Sheinelle, Meryl Streep mencionó, que 2006, «estaba lista para retirarme» de los estudios y sets de grabaciones de Hollywood. Además, comentó que si no entraba a tallar una interesante oferta económica por interpretar a «Miranda Priestly» se hubiese jubilado sin pensarlo dos veces. “Me llamaron y me hicieron una oferta, y dije: ‘No, no lo voy a hacer’. Sabía que iba a ser un éxito y quería ver si duplicaba mi petición. Y enseguida dijeron: ‘Claro”, declaró con una sonrisa encima.
En ese entonces, Meryl Streep contaba con un poco más de 50 años y había ganado distintos premios y reconocimientos por sus trabajos. Conocía el éxito al derecho y al revés; así que estaba lista para retirarse por todo lo alto. Pero confiesa que no se arrepiente de haber decidido postergar su jubilación, puesto que, el pasado de los años, le hicieron comprender que tenía combustible para rato. “Pensé: ‘Tengo 50 o 60 años, me ha costado todo este tiempo entender que podía hacerlo’. Sentí que me necesitaban. Estaba lista para jubilarme, pero aquello fue una lección”, añadió.
Miranda Priestly no significó un reto
Meryl Streep, en declaraciones para SiriusXM Front Row, hizo de conocimiento público que disfrutó darle vida a «Miranda Priestly», pero resaltó que no significó un reto en su carrera. «No, no me resulta difícil» fueron las palabras textuales de la actriz. Eso sí, indicó que el personaje al diferir completamente con su personalidad jugo un rol importante durante las grabaciones. “Los primeros tres días me quedé cerca de la cámara con el director, observando, y luego pasábamos a hacer la escena. Yo hacía lo que correspondía y sentía que había como una pequeña distancia, una ligera separación que ayudaba a construir la autoridad del personaje”, agregó.
Asimismo, por decisión propia, para entrar más en personaje dejó de compartir con sus compañeros del elenco y experimentar las mismas sensaciones y emociones de «Miranda Priestly», quién se caracteriza por su personalidad excéntrica y autoritaria. “Hubo momentos en los que yo volvía a mi tráiler (camerino) y estaba ahí, sola, mientras escuchaba al resto del elenco en el área de maquillaje. Podía oírlos desde lejos, estaban pasando un gran momento, riendo y conviviendo”, expresó.
Una seguidilla de éxitos
Tras finalizar las grabaciones de «El diablo viste a la moda», Meryl Streep formó parte y protagonizó otras películas taquilleras. En 2008, interpreta a Donna Sheridan en la película musical Mamma Mia! y, también, formó parte de las secuelas que se grabaron años posteriores. En 2009, estrena Julie & Julia donde llegó a interpretar a la famosa chef y escritora Julia Child. En 2011, se le recuerda por su papel La dama de hierro, cinta en la que encarna a la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, y por ganar su tercer premio Óscar en la categoría de Mejor Actriz.

