Oriana Cicconi regresa con “Vida después de la muerte”: humor, duelo y sanación en un mismo escenario

La actriz Oriana Cicconi presenta una versión renovada de su unipersonal que combina comedia y reflexión sobre la vida, la muerte y el duelo.

Hablar de la muerte no suele ser fácil, pero Oriana Cicconi ha encontrado una forma distinta de hacerlo: desde el humor y la empatía. La actriz, comediante y tanatóloga regresa a los escenarios con la quinta temporada de su unipersonal “Vida después de la muerte”, una propuesta que invita a reír, reflexionar y sanar.

Hija de la recordada Claudia Dammert, Cicconi retoma este espectáculo con una versión renovada que ha logrado conectar con cientos de personas. Más que una obra teatral, se trata de una experiencia emocional que aborda uno de los temas más sensibles de la vida desde una mirada cercana y humana.

Un show que mezcla humor, duelo y transformación

Bajo la producción de Corito Producciones, el montaje rompe esquemas al integrar comedia, interacción con el público y herramientas propias de la tanatología. En escena, Cicconi no solo hace reír: también acompaña procesos de duelo y propone nuevas formas de entender la pérdida.

El espectáculo está dirigido tanto a quienes atraviesan momentos difíciles como a quienes sienten curiosidad por los misterios de la vida y la muerte. En ese recorrido, el público transita por emociones diversas, pasando de la risa a la introspección en cuestión de minutos.

Fechas, lugar y una experiencia íntima en Lima

La obra, dirigida por Norma Berrade y Steven Buendía, se presentará en el Centro de la Amistad Peruano Chino, frente al Campo de Marte. El estreno será el 20 de mayo y continuará con funciones los días 27 de mayo; 3, 10, 17 y 24 de junio; y 8 y 15 de julio, siempre a las 8:00 p. m.

Las entradas ya se encuentran disponibles a través de la plataforma Joinnus y vía WhatsApp, facilitando el acceso a un público amplio que busca experiencias teatrales distintas en la ciudad.

La dirección logra equilibrar sensibilidad y cercanía, construyendo un espacio donde el espectador no solo observa, sino que se involucra emocionalmente con cada historia y reflexión.

Con esta quinta temporada, Cicconi reafirma su apuesta por un teatro que no solo entretiene, sino que también acompaña, cuestiona y transforma, demostrando que incluso los temas más difíciles pueden abordarse con luz, humor y humanidad.