El papa León XIV pasó por cirugía para que se le retire un adenocarcinoma pulmonar, tipo de cáncer maligno, alojado en la parte inferior de su pulmón derecho. La intervención quirúrgica tuvo una duración de cerca 90 minutos y se realizó en el Hospital Gemelli de Roma. El Sumo Pontífice no presentó complicación alguna y se encuentra estable.
A tempranas horas del presente martes 13 de octubre, mediante un comunicado vía redes sociales, la oficina de prensa del Vaticano brindó detalles acerca de la operación del papa. «El Santo Padre fue sometido, según lo previsto, a una intervención de cirugía torácica. Para realizar la operación radical, se extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica de videotoracoscopia. El examen histológico intraoperatorio confirmó el diagnóstico de un adenocarcinoma pulmonar, tal como se sospechaba a partir de los exámenes preoperatorios», se lee.
Asimismo se anunció que la extirpación del tumor maligno que presentaba el máximo representante de la Iglesias Católica concluyó satisfactoriamente. «La operación se desarrolló con éxito y no se presentaron complicaciones. Tras la intervención, el papa fue trasladado a la sala de reanimación y, posteriormente, regresó a su habitación, situada en el décimo piso, después de un periodo breve de observación», se detalla.
Equipo médico a cargo de la operación
El equipo médico encargado de la intervención quirúrgica del papa estuvo integrado por el profesor Stefano Margaritora, la profesora Elisa Meacci, la doctora María Teresa Congedo y el doctor Leonardo Petrasca Caravella. Los anestesiólogos fueron el profesor Massimo Antonelli, el doctor Giovanni Punzo y Giuseppe Bello.
Fuentes cercanas al Vaticano, señalaron que en sala de operación se encontraban Luigi Carbone, médico de cabecera de León XIV, y miembros del cuerpo de seguridad del estado eclesiástico.
La detección temprana fue crucial
El pasado domingo 11 de octubre, después de finalizar el rezo del ángelus, el papa se dirigió a sus millones de fieles y les informó que en su último control médico había arrojado la presencia de un nódulo, pequeña protuberancia que se forma a partir la concentración de células o líquidos, en la parte infeior de su pulmón derecho.
Durante lo que debía ser la extirpación del nódulo, el cuerpo se médico se percató que se trataba de un tumor maligno y procedieron a retirarle el lóbulo inferior del pulmón derecho para evitar que las células cancerígenas se propaguen por el resto del órgano y otras partes de su organismo.
El papa se encuentra fuera de peligro, pero se ha dado a conocer que retomará sus actividades con normalidad a partir del próximo martes 20 de octubre.

