Puente Nanay: Conoce el puente más extenso del Perú

El Puente Nanay conecta Iquitos con comunidades nativas y abre nuevas rutas hacia la frontera con Colombia.

Puente Nanay
Foto: Andina

El Puente Nanay se yergue imponente sobre el río Nanay, ostentando el título de la estructura más extensa construida en Perú, con una longitud de 2.283 metros.

El Puente Nanay forma parte de un ambicioso proyecto vial que busca integrar la región amazónica. Su construcción, iniciada en 2017, ha demandado una inversión de 618 millones de soles y busca transformar la región, facilitando el transporte y el comercio. Sin embargo, su inusual final en un huerto de frutas en la comunidad nativa de Santo Tomás ha generado controversia.

El Puente Nanay: Un nuevo destino turístico

En los alrededores del Puente Nanay, se encuentran diversos atractivos turísticos que invitan a explorar la riqueza natural y cultural de la región. La Reserva Nacional Allpahuayo Mishana, con su flora y fauna, es una opción para los amantes del ecoturismo y la observación de aves. A poca distancia, el Caserío Padre Cocha sirve como punto de partida para excursiones en bote por el río Amazonas.

La ciudad de Iquitos, ubicada a solo unos kilómetros del Puente Nanay, es el punto de partida ideal para explorar la selva amazónica. Su mercado, conocido como «el Belén», ofrece una muestra de la gastronomía y artesanía local. Además, el Malecón Tarapacá brinda vistas panorámicas del río Amazonas y alberga una variedad de restaurantes, tiendas y lugares históricos.

Comunidades indígenas temen impactos

Los líderes indígenas denuncian que no fueron consultados adecuadamente sobre el proyecto y temen las repercusiones que este pueda tener en su modo de vida. Entre sus preocupaciones se encuentran la deforestación, la pérdida de tierras, la alteración de sus tradiciones y el aumento del narcotráfico.

Las voces de oposición al Puente Nanay señalan que la obra no ha considerado adecuadamente el impacto ambiental y social que genera. La deforestación para su construcción y la fragmentación del hábitat natural amenazan la biodiversidad de la región. Además, la falta de consulta previa a las comunidades indígenas viola sus derechos y pone en riesgo su cultura y tradiciones.

Las autoridades peruanas, por su parte, defienden el proyecto, argumentando que el Puente Nanay traerá consigo importantes beneficios para la región. Aseguran que facilitará el acceso a servicios básicos como salud y educación, impulsará el desarrollo económico local y promoverá el turismo en la Amazonía.