León puso de garantía a su disquera para que la productora de Adán pudiera prestarle el millón de dólares. Además, Eus le pide una oportunidad a Alma como condición para prestarle el dinero.
Eus le volvió a repetir a Alma que León era su amante. Esto hizo que el personaje principal de la historia perdiera el control y terminara dándole un puñete a su enemigo.