En una ciudad donde la gastronomía es parte esencial de su identidad, mantenerse vigente durante más de una década no es casualidad. El restaurante Tragaluz celebró su aniversario número 12 reafirmando su propuesta: un espacio donde la cocina, el arte y la conversación se encuentran.
Ubicado dentro de Miraflores Park, A Belmond Hotel, este restaurante se ha consolidado como uno de los puntos de referencia para quienes buscan una experiencia que combine sofisticación y calidez, con una mirada contemporánea de la identidad peruana.
Desde su apertura, Tragaluz ha apostado por una cocina que pone en valor los insumos locales, reinterpretando sabores con influencias que reflejan el carácter cosmopolita de Lima. Bajo la dirección del chef Ricardo Ehni, la carta ha evolucionado sin perder su esencia: una propuesta creativa que dialoga con tradiciones de diversas culturas como la japonesa, china, africana y europea.
Una celebración con sello gastronómico
Para conmemorar este nuevo aniversario, Tragaluz organizó una cena especial que reunió a figuras destacadas del rubro culinario. El evento contó con la participación del reconocido chef Mitsuharu Tsumura, líder del restaurante Maido, considerado uno de los mejores del mundo.
La colaboración entre ambos chefs dio como resultado un menú exclusivo que fusionó lo mejor de sus propuestas. Entre los platos destacados figuraron creaciones como la tartaleta amazónica, temakis y el kare-raisu norteño, junto a preparaciones emblemáticas de Tragaluz y nuevas incorporaciones que sorprendieron a los asistentes.


Un espacio donde el arte también es protagonista
Más allá de su propuesta culinaria, Tragaluz ha construido una identidad en la que el arte ocupa un lugar central. Su bar, por ejemplo, está rodeado de obras diseñadas especialmente para el espacio por el artista peruano Mateo Liébana, creando una atmósfera vibrante que se extiende hasta su acogedora terraza.
Este enfoque convierte al restaurante en algo más que un lugar para comer: es un punto de encuentro donde cada detalle está pensado para generar una experiencia sensorial completa.

A lo largo de estos 12 años, Tragaluz ha logrado posicionarse como un destino clave dentro de la escena gastronómica limeña. Su capacidad para reinventarse, sin perder su esencia, ha sido clave para mantenerse relevante en una ciudad reconocida como una de las capitales culinarias de la región.
La celebración no solo marcó un aniversario, sino también la continuidad de una propuesta que apuesta por la innovación, el talento local y la creación de momentos memorables alrededor de la mesa.

