Hablar con Angie Pajares es como recibir una dosis de energía. Entre risas, anécdotas y consejos, la coach y motivadora comparte una visión clara sobre lo que significa llegar a los 50 con bienestar, disciplina y amor propio.
Lejos de ver esta etapa como un límite, Pajares asegura que es un momento en el que muchas mujeres finalmente logran priorizarse, conocerse y disfrutar la vida con más conciencia.
“A los 50 realmente empiezas a encontrarte contigo misma. Priorizas la tranquilidad antes que el estrés y entiendes que tu tiempo vale oro”, comenta.
Durante la conversación, compartió algunos hábitos y reflexiones que, según su experiencia, ayudan a vivir esta etapa con plenitud.
Alimentarse bien sin caer en extremos
Para Angie, el bienestar comienza por lo básico: la alimentación. Su rutina diaria incluye jugos verdes, avena con fruta y huevos antes de entrenar, además de una dieta equilibrada durante el resto del día.
Más que seguir dietas estrictas, insiste en aprender a entender los alimentos.
“Primero hay que saber qué es un carbohidrato y qué es una proteína. Cuando entiendes eso, empiezas a balancear mejor lo que comes”, explica.
También advierte sobre uno de los errores más comunes: eliminar completamente los carbohidratos.
“No hay que dejar de consumirlos. El carbohidrato nos ayuda a construir masa muscular y la proteína nos da energía”, señala.
El ejercicio como refugio emocional
El entrenamiento ha sido una constante en su vida. Incluso cuando trabajaba como azafata, buscaba gimnasios en los hoteles donde se hospedaba para no romper su rutina.
Para ella, el ejercicio no solo transforma el cuerpo, sino también la mente.
“En situaciones buenas o malas, el ejercicio siempre fue mi refugio”, recuerda.
Hoy sigue entrenando con disciplina, pero también con una actitud relajada. En los descansos entre series, por ejemplo, suele ponerse música y bailar.
“Bailo sola en el gimnasio y la gente me mira, pero es mi forma de disfrutar y no quedarme pensando en problemas”, cuenta entre risas.
Dormir bien y desconectarse del celular
El descanso también forma parte fundamental de su bienestar. Angie procura dormir entre seis y siete horas y tiene un ritual muy claro antes de acostarse: desconectarse por completo del celular.
“Media hora antes de dormir apago todo. Modo avión. No estoy para nadie”, comenta.
Además, evita pasar tiempo consumiendo contenido en redes sociales antes de dormir, especialmente en plataformas donde las personas pueden pasar horas viendo videos.
“No me gusta intoxicarme en las redes sociales. Hay gente que se queda dos horas viendo TikTok y ni se da cuenta del tiempo que pasa”, explica.
En lugar de eso, prefiere dedicar ese momento a actividades que le ayuden a relajarse, como orar o escuchar prédicas, una práctica que forma parte de su rutina nocturna y que le permite conciliar el sueño con mayor tranquilidad.
Amor propio antes que cualquier relación
Uno de los mensajes más repetidos durante la conversación fue la importancia del amor propio.
Para Angie, muchas personas cometen el error de buscar validación en otros, cuando el verdadero cambio comienza por uno mismo.
“Nunca mendigues amor”, afirma con convicción.
También explica que el estrés emocional puede reflejarse incluso en el cuerpo. Por eso recomienda cuidar el entorno, las relaciones y las emociones.
“Si estás preocupada por alguien que no te valora, tu cortisol se eleva. Y eso también afecta cómo te ves y cómo te sientes”, comenta.

Rodearse de energía positiva
Durante la conversación, Angie también insistió en algo que considera clave para el bienestar: cuidar el entorno, tanto en la vida real como en el mundo digital.
Para ella, las personas con las que uno se rodea influyen directamente en el estado emocional, la motivación y hasta en la forma en que se enfrenta el día a día.
“Tu entorno define quién eres”, explica.
Por eso recomienda rodearse de personas que inspiren, que motiven y que aporten energía positiva. Del mismo modo, considera importante aprender a poner límites cuando algo o alguien comienza a afectar el bienestar personal.
Ese mismo principio lo aplica también a las redes sociales.
“Tus redes sociales son tu departamento. Tú decides quién entra”, dice.
En ese sentido, no duda en bloquear o eliminar comentarios irrespetuosos o personas que generen negatividad.
“La basura se saca todos los días, en todos los ámbitos”, agrega.
Aprender a disfrutar la propia compañía
Otro aprendizaje importante que Angie ha incorporado con los años es la independencia personal.
Para ella, sentirse bien con uno mismo también implica aprender a disfrutar momentos en solitario sin sentir incomodidad o depender de otras personas.
Cuenta que no tiene problema en salir sola, ir a un restaurante, a bailar o incluso manejar hasta algún lugar solo porque le provoca cambiar de ambiente.
“Yo agarro mi carro y si me provoca ir a un lugar, voy sola. Bailo un rato, me encuentro con gente, y si me aburro, me voy”, comenta.
Según explica, cuando una persona logra sentirse cómoda consigo misma, empieza a desarrollar una seguridad distinta.
“Cuando puedes irte sola al cine, viajar sola o salir sola, ya eres una mujer poderosa”, asegura.
Para Angie, esa autonomía es una de las formas más claras de empoderamiento.


Vivir cada día con conciencia
Hacia el final de la conversación, Angie reflexiona sobre algo que considera fundamental: aprender a valorar el tiempo.
Para ella, muchas personas viven postergando decisiones o esperando “el momento perfecto”, cuando en realidad la vida pasa mucho más rápido de lo que se piensa.
“Toma conciencia de que mañana no sabemos si vamos a despertar”, dice con naturalidad.
Por eso recomienda disfrutar cada día, valorar las conversaciones, las experiencias y a las personas que forman parte del camino.
También destaca el poder de algo tan simple como una sonrisa, que muchas veces puede generar conexiones inesperadas.
“La sonrisa abre caminos”, afirma.
Según explica, una actitud positiva puede incluso abrir oportunidades en ámbitos personales o profesionales, porque transmite seguridad y cercanía.

