La satisfacción de tomar café se puede experimentar en el desayuno familiar, en el trabajo o en la tarde con los que uno estima, pero demasiada cafeína puede afectar el rendimiento físico y mental. No es la única bebida que contiene cafeína, ya que los refrescos, las bebidas energéticas e incluso el té también contienen este antioxidante, aunque el café contiene más. Por ello, es necesario identificar los 3 síntomas más característicos de esta bebida en el organismo: aumento de la presión arterial, ansiedad y dolor abdominal.
Cafeína y presión alta
El Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS) afirma que beber más de cuatro tazas de café al día puede aumentar significativamente la presión arterial. Incluso si no tienes presión arterial alta, la cafeína puede provocar un aumento temporal pero brusco de la presión arterial, según la Mayo Clinic. Se desconoce la causa del aumento repentino de la presión arterial y la respuesta de la presión arterial a la cafeína varía de persona a persona.
La cafeína y la ansiedad
La cafeína estimula la actividad cerebral, lo que aumenta la sensación de ansiedad, por lo tanto aumenta la frecuencia cardíaca y la cantidad de sangre bombeada fuera del corazón, lo que hace que funcione más rápido. El consumo excesivo de café también puede alterar el sueño y dificultar el control de las emociones relacionadas con la ansiedad, como la preocupación, el miedo y un sentimiento de temor.
Dolor abdominal causado por la cafeína
La cafeína se ha asociado con síntomas de síndrome del intestino irritable, reflujo gastroesofágico, cólicos o dolor abdominal. La cafeína provoca una mayor producción de ácido estomacal, lo que puede provocar reflujo gastroesofágico y acidez de estómago, lo que puede provocar dolor de estómago en algunas personas. Los estudios también demuestran que la cafeína tiene un efecto estimulante sobre el sistema digestivo y puede provocar malestar estomacal.