La hipertensión arterial continúa avanzando silenciosamente en el Perú y ya se ha convertido en uno de los principales problemas de salud pública del país. Aunque millones de personas conviven con esta enfermedad, una gran parte aún desconoce su diagnóstico, lo que incrementa el riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares graves sin recibir atención médica a tiempo.
Según cifras de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES), uno de cada cinco adultos peruanos vive con hipertensión arterial. Lima concentra la mayor prevalencia de casos, registrando un 22,1% de personas adultas afectadas por esta condición, una cifra que refleja la creciente preocupación de los especialistas por el impacto de las enfermedades cardiovasculares en la población.
Sin embargo, más allá de la cantidad de pacientes diagnosticados, el principal problema continúa siendo el subdiagnóstico. Estudios realizados en el país revelan que cerca del 49% de personas hipertensas no sabe que tiene la enfermedad. Esto significa que miles de peruanos podrían estar expuestos durante años a daños progresivos en el corazón, cerebro y riñones sin presentar síntomas evidentes o sin acudir a controles médicos.

A ello se suma otro escenario preocupante: el bajo nivel de control de la enfermedad. Solo una pequeña parte de pacientes recibe tratamiento farmacológico de manera constante y aún menos logra mantener niveles adecuados de presión arterial, lo que dificulta prevenir complicaciones como infartos, accidentes cerebrovasculares o insuficiencia renal crónica.
Una enfermedad silenciosa que suele confundirse con estrés o cansancio
El Dr. Rubén Romero, médico cardiólogo de Clínica Delgado Auna, explicó que la hipertensión suele desarrollarse de manera silenciosa durante años, razón por la cual muchas personas no identifican el peligro hasta que aparecen complicaciones más severas.
El especialista señala que, aunque clínicamente se considera una enfermedad mayormente asintomática, existen señales que frecuentemente son minimizadas o asociadas al ritmo acelerado de vida. Dolores de cabeza al despertar, fatiga constante, zumbidos en los oídos, visión borrosa temporal o leves palpitaciones pueden ser algunas alertas tempranas que suelen confundirse con estrés, falta de sueño o agotamiento cotidiano.
La exposición prolongada a niveles elevados de presión arterial puede deteriorar progresivamente distintos órganos del cuerpo. Por ello, los especialistas insisten en la importancia de incorporar hábitos saludables y controles médicos periódicos como parte de la rutina preventiva.
Entre las principales recomendaciones para reducir el riesgo de hipertensión destacan disminuir el consumo de sodio, mantener un peso saludable, realizar actividad física con frecuencia y priorizar una alimentación rica en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. Asimismo, se aconseja evitar el tabaco, moderar el consumo de alcohol y aprender a manejar el estrés crónico.

Campaña de prevención y control cardiovascular
Con el objetivo de fomentar una cultura de prevención y detección temprana, Clínica Delgado Auna realizó el pasado 23 de mayo una campaña gratuita de tamizaje de presión arterial en alianza con la Sociedad Peruana de Hipertensión Arterial.
Durante la jornada, los asistentes pudieron acceder a evaluaciones iniciales de presión arterial, orientación preventiva y recomendaciones médicas personalizadas según sus resultados. La iniciativa buscó sensibilizar a la población sobre la importancia de monitorear constantemente la salud cardiovascular y detectar a tiempo posibles factores de riesgo.
“El diagnóstico de hipertensión no debe depender de una sola medición aislada. Es importante realizar controles médicos periódicos, automonitoreo en casa o pruebas especializadas como el Monitoreo Ambulatorio de Presión Arterial (MAPA)”, precisó el Dr. Romero.
A través de este tipo de campañas, Auna busca fortalecer la prevención y promover un enfoque de salud centrado no solo en tratar enfermedades, sino también en educar e informar a la población sobre la importancia del cuidado cardiovascular desde etapas tempranas.

