El empresario británico Quentin Griffiths, uno de los fundadores de la firma de moda en línea ASOS, falleció en Tailandia tras caer desde el piso 17 de un edificio en la ciudad costera de Pattaya. La noticia fue confirmada por la Policía local, que ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias del suceso.
El cuerpo del empresario, de 58 años, fue hallado el pasado 9 de febrero frente a un complejo de apartamentos en Pattaya, ubicada a unos 150 kilómetros al sureste de Bangkok. Según informaron las autoridades, Griffiths se encontraba solo en su habitación, que estaba cerrada por dentro y sin señales de robo, de acuerdo con declaraciones de un agente a la BBC. Por el momento, no se han ofrecido más detalles oficiales sobre lo ocurrido.
Griffiths fue una de las mentes detrás del nacimiento de As Seen On Screen en el año 2000, proyecto que más tarde adoptaría el acrónimo ASOS. Junto a sus socios, entre ellos Nick Robertson, impulsó una idea innovadora para la época: vender por internet prendas inspiradas en las que llevaban celebridades y personajes de televisión.
Con el paso de los años, la compañía evolucionó hasta convertirse en uno de los gigantes globales del comercio electrónico de moda. Llegó a estar valorada en más de 6.000 millones de libras y a operar en más de 150 mercados, con millones de clientes activos en todo el mundo, consolidándose como una referencia para el público joven.
Aunque Griffiths dejó la empresa en 2005 para emprender otros proyectos, su papel en los primeros años fue clave para sentar las bases del crecimiento posterior de la marca. ASOS transformó la forma de consumir moda, apostando por la digitalización en una etapa en la que el comercio electrónico aún daba sus primeros pasos.
La muerte del empresario ha generado reacciones en el sector empresarial británico, donde se le reconoce como parte de una generación de emprendedores que supo anticipar el potencial del comercio online. Mientras tanto, las autoridades tailandesas continúan investigando los hechos para determinar con precisión lo sucedido.

