Pasteurina, la histórica gaseosa peruana de sabor a hierbaluisa, vuelve al mercado tras más de dos décadas de ausencia. Su renacimiento, liderado por Empresa Yura S.R.L. (embotelladora de Kola Escocesa en el sur), ya la posiciona en Arequipa, disponible en bodegas, supermercados, restaurantes y más, con un plan claro de expansión hacia Lima.
La nueva versión de gaseosa Pasteurina conserva su sabor característico, pero incorpora una fórmula renovada que incluye menos azúcar y elimina completamente los octógonos, alineándose con las tendencias de consumo más saludables. Esta propuesta busca ofrecer un producto equilibrado para públicos nostálgicos y actuales.
Además, se ha lanzado en dos presentaciones prácticas: botellas de 440 ml para consumidores individuales y 1.5 L para uso familiar. Este formato dual responde a las necesidades diversas del mercado y refleja una estrategia comercial adaptada a diferentes contextos de consumo entre los peruanos.
El gerente general de Empresa Yura, Fernando Odiaga Arias, explica que este relanzamiento es un tributo a los sabores que unen a los peruanos. Para quienes crecieron con Pasteurina, representa un reencuentro con su esencia; para los más jóvenes, una oportunidad de redescubrir un clásico con atributos contemporáneos.
Mirando al futuro, la marca prepara la incorporación de nuevos sabores, como manzanita y toronja, ampliando su gama sin perder la calidad distintiva de Pasteurina. Esta decisión indica una fuerte apuesta por la expansión del portafolio y la adaptación a paladares modernos.
¿Desde cuándo y por qué dejó de producirse la gaseosa Pasteurina?
Durante los años 80, Pasteurina era una gaseosa popular en Lima, elaborada por La Pureza S.A. con su icónico sabor a hierbaluisa. Sin embargo, la década siguiente marcó su declive. Algunos medios indican que fdejó de fabricarse a mediados de los 90, mientras que Perú-Retail y Somos Aguacero coinciden en que la violencia y el traslado de la planta a Huaura afectaron su distribución y ventas.
En ese periodo, la marca pasó al control de Transervi S.A., vinculada a la familia Barton, que luego fusionó sus empresas en Embotelladora Latinoamericana a inicios de los 90. El entorno socioeconómico adverso y la reestructuración corporativa provocaron una pérdida progresiva de relevancia en el mercado, llevando al retiro gradual de Pasteurina hasta su desaparición definitiva
Hubo un intento de relanzamiento a mediados de los 90, con nuevos sabores como fresa y piña, pero sin el impacto deseado. En el año 1999, tras la venta de Embotelladora Latinoamericana a Embonor, la producción se interrumpió de manera definitiva, cerrando el ciclo de esta bebida emblemática del Perú

