Los videos donde la protagonista es una mascota siempre se vuelven virales en todas las redes sociales. Desde perros que sonríen o bostezan hasta canes que abrazan o besan a sus dueños. Los seres humanos suelen antropomorfizar los comportamientos de los animales, en el intento de comprender a otras especies. Es decir, le atribuyen rasgos o emociones propias de una persona a sus engreídos de cuatro patas. El inconveniente surge en que la mayoría de casos es una malinterpretación que puede traer problemas.
No conocer el lenguaje corporal del perro puede afectar su calidad de vida o dañar el vínculo con los humanos. Los perros son animales muy comunicativos, tanto con otros canes como con sus dueños. Usualmente, realizan varias conductas que fortalecen el significado de otras.
Sin embargo, si deseas entender a tu amigo peludo hay que terminar con la tendencia de humanizar sus comportamientos y comprender cómo funciona su lenguaje. Por ello, hoy te explicamos el verdadero significado de cinco comportamientos caninos.
Mover la cola
El mover la cola es uno de los comportamientos perrunos más conocidos por la sociedad. Usualmente, se le asocia a un signo de felicidad por parte del can. Sin embargo, este movimiento puede presentar diversos significados. A parte de alegría, un perro puede sacudir su cola por ansiedad, estrés, tensión o agresividad. No es igual que la cola se encuentre rígida, que suele relacionarse a nerviosismo y tensión, a que sean movimientos amplios y suaves, sinónimo de una actitud amistosa.

Bostezar
Las motivaciones del bostezo humano se asocian al sueño o cansancio, con los perros suele ser igual, aunque no en todos los casos. Si el canino bosteza por un tiempo largo y de forma repetitiva intenta comunicar su disgusto. Algunos estudios demuestran que el bostezo se relaciona a momentos de estrés. Por eso, si tu fiel compañero bosteza es una alarma para mirar si alguna situación le genera incomodidad.

La reverencia
La postura de reverencia consiste en que el perro se agacha con las patas delanteras, levantando su cola. Frecuentemente, este movimiento se relaciona con una invitación a jugar. También, puede significar una posición para iniciar una persecución, para comunicar la posesión sobre algo, regular la interacción con otro perro o incluso para pedir espacio.

La sonrisa
La sonrisa canina suele relacionarse con la felicidad. Hay algunos estudios que aseguran que, en entornos positivos, puede llegar a ser una postura con la boca abierta y relajada, pero no se le puede considerar como una sonrisa. En realidad, el llevar las comisuras de sus labios hasta atrás en climas calurosos refleja que es un factor estresante para él.

El perro súper sociable
Los perros también reflejan su carácter cuando juegan con otros de su especie. Algunos juegan un rato y luego se van, otros prefieren estar tranquilos y no relacionarse con el resto, y también están los que quieren jugar con todos sin parar. Lo último se relaciona normalmente con un perro muy sociable, aunque no siempre significa eso. En estos casos, la mayoría de veces representa un descontrol emocional, donde gestiona sus emociones mediante el juego. También, puede presentar inseguridad, frustración, alteración y pocas habilidades sociales.


