Vacunarse después de los 18: un escudo para la salud en otoño e invierno

El 29 de mayo se conmemora el Día Nacional de la Vacunación, una fecha para recordar que protegerse es tarea de todos.

Adultos mayores también deben reforzar su inmunidad en épocas frías. (Foto: Difusión)

Cuando baja la temperatura, aumentan los casos de enfermedades respiratorias como la influenza, neumonías, entre otras afecciones que pueden complicarse seriamente. Aunque muchas personas creen que las vacunas son solo para niños, inmunizarse en la adultez es clave para mantenerse sano y evitar hospitalizaciones.

El doctor Julio Cachay, médico internista de la Clínica Ricardo Palma, , explica que la vacunación ha demostrado ser una de las intervenciones costo-efectivas a lo largo de los años; ya que asegura una protección adecuada contra diversas patologías infecciosas y contribuye a la salud individual y comunitaria, especialmente en grupos vulnerables como niños, personas con condiciones médicas y adultos mayores.

Vacunas fundamentales

En adultos sanos, existen tres vacunas fundamentales que ayudan a evitar complicaciones graves. Estas inmunizaciones están disponibles en centros de salud públicos y privados, y pueden marcar la diferencia en épocas de alto riesgo.

1. Influenza

Se recomienda inmunizarse anualmente contra esta infección respiratoria, debido a que los virus que la causan cambian cada año y los niveles de anticuerpos disminuyen con el tiempo.

2. Neumococo

Permite prevenir cuadros de neumonía, meningitis, otitis media y sinusitis. El neumococo es una bacteria que puede causar estas enfermedades y que son potencialmente peligrosas para adultos mayores y personas con afecciones médicas crónicas. Se utilizan dos tipos de vacunas: la conjugada (PCV13) y la de polisacáridos (PPSV23). En adultos, se recomienda la administración de la PCV13, seguida de una dosis de PPSV23 un año después. Luego una dosis de PPSV23 cada cinco años para mantener la protección.

3. Herpes zóster

Aconsejada a partir de los 50 años y para adultos de 18 años o más que tienen mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad conocida como culebrilla. También previene la neuralgia postherpética (dolor crónico después de la infección), reduce la gravedad y duración de los brotes de la infección viral y ayuda a mejorar la calidad de vida de los pacientes, al evitar el dolor y la incomodidad asociados con la afección. La vacuna contra el herpes zóster se administra en dos dosis, con un intervalo de 2 a 6 meses entre ambas.

Día Nacional de la Vacunación

Este jueves 29 de mayo se conmemora el Día Nacional de la Vacunación, una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia de mantener actualizado el esquema de inmunización a lo largo de toda la vida. En medio de una temporada donde circulan más virus respiratorios, es fundamental recordar que protegerse es una decisión que ayuda a conservar la salud y evitar complicaciones.