El cabello es una parte importante en la imagen personal, pero ocurren algunos problemas cuando empieza el verano. Los rayos ultravioleta del abrumador sol junto con el cloro de la piscina y el agua salada del mar, pueden ocasionar su deterioro. El más usual de todos es el desarrollo del color opaco y quebradizo en el cabello.
De acuerdo a la Academia Americana de Dermatología (AAD), tanto el cabello como la piel son muy susceptibles a los daños causados por los rayos UV. Y es que, la exposición excesiva del cabello a estos rayos solares ocasiona un pronunciado deterioro en la capa estructural. Pues, la pérdida de proteínas y degradación de pigmentos, resulta en el aclaramiento y quiebre del cabello.
María Gracia Vásquez, Education Transformation Manager de Kérastase, explica: «Un cabello sin brillo carece de densidad, movimiento y vitalidad. Su textura tiende a ser áspera y propensa al frizz». También recalca que la acumulación de residuos, la falta de protección al uso y el uso excesivo de productos térmicos en el cabello empeoran el problema.
Rutina de cuidado
Por suerte, existe una rutina que ayuda a recuperar el brillo del cabello luego de su opacamiento por el sol.
- Limpieza e hidratación: Usa un shampoo y acondicionador que eliminen impurezas y restauren la hidratación del cabello.
- Nutrición profunda: Aplica una mascarilla capilar según tu tipo de cabello al menos una vez por semana para fortalecer y revitalizar.
- Protección y brillo: Utiliza aceites capilares para prevenir el quiebre y aportar luminosidad.
Los aceites y serums
Estos aceites o serums son los aliados más esenciales para el cuidado capilar, ya que ayudan a sellar la cutícula, evitan quiebres y agregan brillo al cabello. Algunos productos como el Elixir Ultime de Kérastase otorgan hidratación, protección y control del frizz, dando al cabello un aspecto saludable y brillante. “La clave está en aplicarlo correctamente: solo en medios y puntas, evitando la raíz para que el cabello no se sienta pesado”, comenta Vásquez.

