El yoga es un ejercicio que consta de diferentes posturas que nos pueden ayudar a aliviar el dolor de espalda y a calmar nuestra mente. Una de las más clásicas que encontraremos desde que iniciamos esta práctica es la postura del gato.
Es una excelente práctica que podemos hacer en casa después de una larga jornada laboral o antes de dormir para relajar los músculos. Es muy sencilla de realizar, pues solo debes ponerte en posición de gato y arquear la espalda hacia arriba y abajo, haciendo gala de la flexibilidad que vemos en estas mascotas.
¿Cómo beneficia la postura del gato al cuerpo?
Esta posición previene los dolores lumbares y cervicales de forma general y a su vez fortalece y flexibiliza los músculos de nuestra espalda. Asimismo, beneficia a la columna vertebral dándole alineación y balance.

La postura del gato también ayuda a mejorar la digestión, pues al hacer este ejercicio masajeamos los órganos internos comprimiéndolos y estirándolos de forma que les brindamos a nuestras células epiteliales sangre más fresca.
Además, como ya se ha mencionado líneas arriba, también ayuda en la salud mental. Esta posición relajará y liberará las tensiones de los músculos disminuyendo el estrés y la ansiedad. Recuerda que la respiración es muy importante y que debes poner toda tu voluntad para relajarte. Todo en conjunto darán buenos resultados.

