Hasta la quincena de diciembre, más de cuatro millones de trabajadores peruanos recibirán la gratificación 2025, un ingreso adicional que representa una oportunidad para fortalecer la estabilidad económica de las familias. Este beneficio también incluye una bonificación extraordinaria equivalente al 9% para afiliados a EsSalud y 6,75% para beneficiarios de EPS, lo que incrementa el monto final que percibirán los trabajadores.
Ante esta situación, especialistas recomiendan utilizar la gratificación de manera planificada para evitar decisiones impulsivas y dirigir el dinero hacia objetivos que generen bienestar financiero en el corto y largo plazo. En ese sentido, Milagros Latuf, Gerente Técnico de Productos Vida de La Positiva Seguros, identifica cinco errores frecuentes y plantea alternativas para gestionarlos adecuadamente.
El primero se relaciona con las compras impulsivas, muy habituales durante la temporada de ofertas y campañas promocionales. Para evitar gastos innecesarios, se sugiere aplicar la regla de las 48 horas: evaluar si la compra sigue siendo necesaria después de dos días y si se ajusta al presupuesto disponible.
Otro error común es no tener un plan de inversión. La gratificación puede ser destinada a productos financieros orientados al bienestar futuro, como un Seguro de Vida Inversión o una Renta Particular, que permiten proteger a la familia y, al mismo tiempo, generar ingresos o recuperar el capital al finalizar el plazo establecido.
También es frecuente gastar antes de recibir el dinero. Realizar compromisos sin contar con el depósito efectivo puede generar inconvenientes si el monto difiere de lo esperado o se produce un retraso. Se recomienda esperar la confirmación del abono para distribuir el dinero de forma responsable.
Un cuarto error es postergar el pago de deudas. Destinar una parte de la gratificación a cancelar obligaciones pendientes o adelantar cuotas permite reducir intereses, mejorar el perfil crediticio y aliviar la carga financiera en los meses siguientes.
Finalmente, no ahorrar ni invertir limita el impacto positivo de este beneficio. La gratificación puede servir como punto de partida para crear un fondo de emergencia equivalente a tres o seis meses de gastos esenciales, o para iniciar ahorros con objetivos definidos como educación, salud o vivienda, utilizando productos financieros que faciliten separar el ahorro del gasto diario.

