Muere Tim Curry a los 80 años, el inolvidable actor de ‘It’ y ‘The Rocky Horror Picture Show’

El actor británico falleció a los 80 años tras una extensa trayectoria en cine, televisión y teatro. Fue el inolvidable Pennywise de It y el excéntrico Dr. Frank-N-Furter de The Rocky Horror Picture Show.

El mundo del cine, la televisión y el teatro está de luto. Tim Curry murió a los 80 años, dejando una trayectoria marcada por personajes que se convirtieron en referentes de la cultura popular. El actor británico alcanzó fama internacional gracias a interpretaciones tan distintas como el excéntrico Dr. Frank-N-Furter de The Rocky Horror Picture Show y el aterrador Pennywise de It.

La noticia fue confirmada este miércoles 26 de agosto por distintos medios especializados. De acuerdo con los primeros reportes, el intérprete falleció la noche del martes en su residencia de Los Ángeles. Por el momento, la causa de su muerte no ha sido informada oficialmente.

Curry deja detrás más de cinco décadas de carrera en las que pasó por escenarios teatrales, producciones cinematográficas, series de televisión y trabajos de doblaje. Su particular presencia escénica y su capacidad para interpretar personajes extravagantes, cómicos o inquietantes lo convirtieron en una figura difícil de olvidar.

Tim Curry y los personajes que marcaron generaciones

Uno de sus papeles más emblemáticos llegó en 1975 con The Rocky Horror Picture Show, adaptación cinematográfica del musical en la que interpretó al Dr. Frank-N-Furter. El personaje, extravagante y provocador, convirtió a Curry en una figura de culto y ayudó a que la película adquiriera con los años un estatus especial dentro del cine.

Antes de llegar a Hollywood, Curry ya había desarrollado una carrera en el teatro británico. Su debut profesional se produjo en la producción londinense de Hair en 1968, experiencia que abrió el camino para una trayectoria que posteriormente lo llevaría a Broadway y a importantes escenarios teatrales.

Sin embargo, para varias generaciones de espectadores, uno de sus personajes más recordados fue Pennywise, el aterrador payaso de la adaptación televisiva de It, basada en la novela de Stephen King. Curry interpretó al villano en la miniserie de 1990 y consiguió construir una versión del personaje que permaneció en la memoria del público incluso décadas después.

Su filmografía también incluyó producciones como Clue, Annie, Legend y Muppet Treasure Island. En Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York, interpretó al señor Héctor, el extravagante empleado del hotel que se cruza con Kevin McCallister durante su aventura en Nueva York.

Una carrera que continuó pese a las dificultades

Además de su trabajo frente a las cámaras y sobre los escenarios, Curry desarrolló una importante carrera como actor de voz. Su característica voz le permitió participar en diferentes producciones animadas y videojuegos, ampliando su presencia dentro de la industria del entretenimiento.

En 1991 recibió un Daytime Emmy por su trabajo en Peter Pan and the Pirates, reconocimiento que se sumó a las nominaciones que obtuvo durante su carrera teatral.

En 2012, el actor sufrió un accidente cerebrovascular que afectó su movilidad y su capacidad para hablar. Después de atravesar un largo proceso de rehabilitación, redujo considerablemente sus apariciones públicas y se concentró principalmente en trabajos de voz.

A pesar de ello, Curry continuó vinculado con el universo que había marcado su carrera. En 2016 realizó una aparición especial como narrador en la nueva versión televisiva de The Rocky Horror Picture Show, retomando así su conexión con una de las producciones más importantes de su trayectoria.

La partida de Tim Curry representa el cierre de una carrera particularmente versátil. Fue Frank-N-Furter, Pennywise, Wadsworth y muchos otros personajes, pero también un intérprete de teatro, cantante y actor de voz capaz de moverse entre el humor, el terror y el drama.

A los 80 años, Curry deja una huella que va más allá de sus papeles más conocidos. Sus personajes continúan formando parte del imaginario de varias generaciones y mantienen vigente el recuerdo de un actor que hizo de la transformación y la extravagancia algunas de sus principales herramientas artísticas.