La Unesco entregó oficialmente los certificados que confirman la procedencia peruana del pisco, un paso fundamental para zanjar los debates históricos sobre su origen. El Comité Regional para América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo de la Unesco registró dos documentos clave, fechados en 1587 y 1613, los cuales reafirman la conexión de la bebida con el Perú, particularmente con la ciudad de Pisco, en la costa sur del país.
El pisco en la Memoria del Mundo
Johnny Schuler, presidente de la Academia del Pisco, celebró la entrega de los certificados por parte de la Unesco, considerándolo un hecho trascendental para el país. “Esto es la incorporación de estos testimonios a la Memoria del Mundo de la Unesco. Es muy importante para nosotros este reconocimiento”, comentó Schuler a Canal N. Los documentos ratifican que la producción del aguardiente de uva, precursor del pisco, se originó en el territorio peruano y se embarcó desde el puerto de Magdalena de Pisco.
En su intervención, Schuler destacó la importancia de los documentos en la validación histórica del pisco como patrimonio peruano. “Estos documentos testimonian la elaboración de lo que al final se llamó pisco, pero que en principio era llamado aguardiente”, indicó, remarcando la relevancia de los archivos como prueba irrefutable de su origen en el Perú.

El respaldo histórico del pisco peruano
Schuler también mencionó documentos históricos como el mapa de Diego Méndes, que data de 1598 y que es uno de los mapas más antiguos que representa a Pisco. “Yo tengo documentos en donde el mapa más antiguo es el de Diego Méndes, donde por primera vez figura Pisco en un mapa cartográfico en el mundo. Esto ya antecede a todo lo que pretenda demostrar nuestros amigos del sur”, agregó, destacando la validez de los archivos peruanos frente a cualquier interpretación externa.
La respuesta de Chile y la defensa de la denominación
Aunque el gobierno de Chile expresó que la inscripción en la Unesco tiene como objetivo promover la visibilidad y conservación de la memoria documental latinoamericana, también hizo hincapié en que no se trata de una resolución sobre disputas históricas o comerciales entre los países. Según la Cancillería chilena, este registro no otorga derechos de propiedad intelectual ni exclusividad sobre la denominación de origen.
A pesar de esta postura, Schuler reafirmó la posición peruana, subrayando que “debemos defender la denominación afuera, porque aquí no va a cambiar nada”. Añadió que, a través de documentos y cartografía, el Perú tiene pruebas claras de que el pisco es un producto originario de su territorio.
Defensa internacional del pisco peruano
Para Schuler, la clave ahora está en mantener la lucha internacional para proteger la denominación del pisco. “Tenemos la razón, los documentos, la cartografía y los historiadores. Esto es del Perú, es peruano. Papelito manda”, concluyó, reafirmando la necesidad de un enfoque político ajeno a intereses comerciales y políticos para preservar la autenticidad del pisco como producto nacional.

