La varicela es conocida por ser una infección viral bastante contagiosa que provoca un sarpullido similar a las ampollas y que, además, da comezón. Esta enfermedad afecta en su mayoría a los infantes y puede aparecer en cualquier estación del año. No obstante, tiende a manifestarse más en épocas con alta temperatura.
Informes a nivel nacional exponen que solo el año pasado, la varicela se presentó en más de 1500 niños, siendo el 40%, menores de cinco años. Las zonas con más casos fueron: Ancash (90), Arequipa (279), Cajamarca (98), Lima (554), Loreto (57) y Piura (58).
Por ello, los siguientes consejos, dados por el médico Carlos Chávez, van dirigidos principalmente a recién nacidos, mujeres embarazadas, adultos mayores o personas con el sistema inmunológico deteriorado.
1. Aseo constante
Si en caso tu hijo presenta diabetes, el aseo constante será de vital importancia. Mantén sus manos siempre limpias. De igual forma, el baño deberá ser diario, para así evitar el origen y la propagación de microbios.
2. Aislamiento
El niño tendrá que estar en aislamiento hasta el momento en que se recupere. Prevé llevarlo a lugares públicos con otros niños, pues podría terminar contagiándolos. El proceso de aislamiento deberá durar entre 5 a 7 días, aproximadamente.
3. No rascarse
La acción de rascarse solo ocasionará infecciones, que a largo plazo se convertirán en cicatrices permanentes. Por ende, deberás mantener las uñas recortadas de tu hijo. Si la picazón es bastante molestosa, tendrás que usar una crema o loción relajante después de cada baño.
4. Hidratación
La hidratación es fundamental en un paciente con varicela. El agua y los jugos naturales serán grandes aliados. Además, una dieta de alimentos suaves y fríos es lo ideal, si por alguna razón el infante llega a desarrollar heridas bucales.
5. Ambiente fresco
Mantén a tu hijo en un ambiente fresco, pues las áreas con cierto nivel de calor terminarán por provocar un mayor incremento de erupciones.
Evolución
La varicela comienza con uno o dos días de fiebre y malestar general, después se originan erupciones que causan comezón en el cabello, espalda, rostro, entre otras partes del cuerpo. Luego, estas erupciones se convertirán en pequeñas ampollas, dando como resultado una serie de costras.
Aunque esta enfermedad suele ser leve, no hay que descuidarse, pues en ciertas ocasiones pueden desarrollarse infecciones, neumonía o, incluso, la muerte.

