El sueño desempeña un papel fundamental en la regulación del metabolismo y en la salud en general. Sin embargo, persisten numerosas creencias erróneas sobre su influencia en la pérdida de peso, el equilibrio hormonal y el rendimiento físico. Para aclarar estos mitos, el doctor Frank Villarreal, neurólogo y coordinador de la Unidad de Medicina del Sueño en la Clínica Ricardo Palma, nos ayuda a discernir entre la realidad y la ficción.
Mito 1: El sueño ayuda a bajar de peso
Verdadero. El descanso nocturno tiene un impacto significativo en la regulación de hormonas como la grelina y la leptina, que controlan el hambre y la saciedad. Asimismo, favorece la redistribución de la grasa corporal y la reparación muscular. “Dormir bien permite que el cuerpo funcione de manera eficiente, ayudando a regular el peso de forma saludable”, explica el doctor Villarreal.
Mito 2: Dormir no afecta el metabolismo
Falso. Durante el sueño, el metabolismo se regula en gran medida. Mientras descansamos, el cuerpo disminuye el gasto energético, reduce los niveles de cortisol y aumenta la producción de la hormona del crecimiento, crucial para la reparación celular y el desarrollo muscular. “Un sueño no reparador tiene un impacto serio en la producción hormonal, la regulación del peso y la salud cardiovascular”, advierte el especialista.
Mito 3: Cuando dormimos, se eleva nuestro nivel de insulina
Verdadero. Especialmente en la fase REM del sueño, donde el cuerpo alcanza un estado profundo de descanso, la producción de insulina aumenta. Esto favorece el consumo de glucosa y contribuye al equilibrio energético. Por el contrario, la falta de sueño puede desencadenar resistencia a la insulina, incrementando el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Mito 4: El insomnio no afecta la musculatura ni el índice de grasa corporal
Falso. La falta de sueño altera hormonas clave como la grelina, la leptina y el péptido YY, lo cual puede llevar a un aumento del apetito y la ingesta calórica. Estudios han demostrado que las personas que duermen menos de 5.5 horas por noche tienden a perder menos grasa corporal, incluso con una dieta restringida en calorías. Además, un buen descanso favorece el aumento de la masa muscular.
Mito 5: Durante el descanso nocturno hay una recarga intelectual
Verdadero. Durante el sueño, el cerebro consolida recuerdos y transforma información en aprendizaje. En el hipocampo, se lleva a cabo un proceso de reorganización neuronal que facilita la adaptación a nuevos conocimientos. Un descanso adecuado no solo mejora la memoria, sino que también potencia la capacidad de concentración y la resolución de problemas.
Garantizar un sueño reparador es esencial para mantener una buena salud. Dormir las horas necesarias y evitar distracciones tecnológicas antes de acostarse puede hacer una gran diferencia en nuestro bienestar físico y mental.

